Apolo dios griego

Hoy os traigo otro de los dioses más importantes griegos y que sale en mi próxima novela para que le vayáis conociendo un poco más.

Apolo

Apolo, también conocido como Phoebus Apollo (Febo Apolo), fue uno de los dioses griegos más importantes. Pertenecía al grupo de los 12 dioses que habitaban en el Olimpo junto a Zeus. Apolo, hijo de Este y de Leto, era entre otras cosas el dios del arte de la adivinación, de las artes -la música, sobre todo- y la arquería. También era el dios de la luz ligada al sol (Phoebus, Febo o foibos significa «brillante»). Con sus flechas era capaz de causar enfermedades infecciosas, aunque también era capaz de curar, por lo que se le conocía como «el que ataca de lejos». Esta naturaleza dual también se reflejaba en el hecho de que fuese la deidad de los pastores que guardaban el ga­nado y asimismo se le identificase con su gran enemigo el lobo.

Leto dio a luz a Apolo y a su hermana melliza Artemisa, diosa de la caza, en la isla de Delos, donde se había refugiado de la ira de Hera, la esposa de Zeus (ver Hera). Apolo se hizo adulto muy rápido y se trasladó a Delfos, en la península griega donde habitaba la serpiente gigante Pitón en una grieta de la superficie. Pitón era hermana de Gaya, la diosa de la tierra. Tiempo atrás se había enemistado con Leto y había intentado evitar el nacimiento de Apolo y Artemisa. Apolo acabó con el monstruo «con mil flechas», según cuenta el poeta Ovidio en su obra. Aunque tuvo que hacer penitencia por el pecado de haber acabado con la serpiente divina, se le permitió fijar su oráculo donde antes había estado Pitón. El oráculo de Delfos, relacionado con los santuarios de Apolo y situado según los griegos en el ombligo de lo que era la tumba de Pitón (el centro del mundo), mantiene una extraordinaria reputación desde la Antigüedad. No sólo existía en la mitología, sino que realmente también se podía visitar y de hecho mucha gente lo consultaba. La sacerdotisa Pitia (de Pitón) daba respuestas sentada en un taburete de tres patas sobre la grieta en la tierra en la que estuvo la serpiente gigante y a través de la cual obtenía las respuestas susurradas por Apolo. Este oráculo lingüístico era oscuro y se podía interpretar de muchas formas, lo que le dio con el tiempo su fama de ser infalible. De acuerdo con el pensamiento moderno, Pitia pudo sucumbir a los humos tóxicos que emanaban de las profundidades y que confundían sus ideas hasta hacer de su habla un ruido ininteligible. Sus términos eran un tesoro que se interpretaban como una predicción útil para la gente.

Después de matar a Pitón, Apolo acabó con muchos más seres valiéndose de sus flechas. Con su hermana Artemisa acabó con el gigante Titio, que había tratado de violar a su madre. Este acto no fue reprendido por Zeus. Titio fue condenado a sufrir eterna tortura en el Tártaro, la zona más lúgubre del mundo de los muertos.

Niobe también fue víctima de la venganza de Apolo y Artemisa. Era la esposa de Anfión, rey de Tebas, y tenía siete hijos y siete hijas. Ella presumía de ser más fértil que Leto e incluso, llevada por su orgullo, consideró innecesario hacer sacrificios por la diosa. Niobe sufrió un castigo ejemplar por su arrogancia. Apolo mató a sus siete hijos con sus flechas y Artemisa hizo lo mismo con sus hijas. Cuando su hija más joven, Cloris, se abrazó a su madre agonizando, Niobe pidió clemencia para que la dejasen viva, pero todo fue en vano, pues aún se disparó una flecha más para rematarla. Según algunas versiones, sin embargo, Cloris salvó su vida (ver Cloris). Niobe se convirtió en piedra debido al dolor (ver Níobe).

Apolo tuvo que hacer penitencia por sus actos de violencia y hubo de ponerse al servicio de un mortal. Durante su tarea como esclavo, entre otras cosas construyó los muros de Troya junto al dios del mar, Poseidón. Según otras versiones hizo este trabajo por dinero, pero el rey troyano Laomedón se negó a pagarle.

Durante la Guerra de Troya, Apolo fue el más fanático y temido de los seguidores troyanos entre las divinidades. Causó la epidemia de Plaga entre los griegos cuando éstos secuestraron a la hija de uno de sus sacerdotes. De acuerdo a ciertas versiones, Apolo fue responsable de la muerte de Aquiles, el héroe griego, que perdió la vida cuando una de las flechas de Paris le alcanzó el ta­lón. Podría haber sido el propio Apolo el que hubiese hecho acertar a un arquero medio como aquel en la parte más vulnerable de su cuerpo. Apolo les aseguró dones proféticos a Heleno y Casandra, los hijos del rey troyano Príamo. Pero como Casandra le rechazó como amante, Apolo no la dejó disfrutar de su don de predecir el futuro e hizo que nadie la creyese, aunque siempre acer­taba.

Casandra no fue la única mujer que le rechazó, pues lo mismo hizo la ninfa Dafne. Eros, ofendido ante el desprecio de Apolo, se vengó haciendo que se enamorase de Dafne que, desesperada, huyó con el volup­tuoso dios. Cuando estaba muy cerca de atraparla, ella rogó que la liberasen del cuerpo que había despertado su deseo y la convirtiera en arbusto de laurel (ver Daphne). Apolo tuvo más fortuna con los muchachos. Su relación con el atractivo Jacinto fue trágica, no obstante, ya que Apolo le mató accidentalmente al arrojar un disco (ver Jacinto).

A pesar de todo, Apolo llegó a tener descendencia y el hijo que concibió con la princesa Coronis, llamado Asclepio, se convirtió en el dios de la Medicina. Asclepio no llegó al mundo de una manera convencional, pues cuando la princesa engañó a Apolo, Artemisa decidió matarla. Fue el propio Apolo, o quizá Hermes, el que rescató el cuerpo de Asclepio del vientre de su madre que yacía muerta.

Un aspecto importante del dios Apolo es el poder que tenía su don para el arte y la música. Con su capacidad creativa lideraba a las nueve musas, deidades que tutelaban las artes y las ciencias. Apolo inventó la cí­tara, un instrumento de origen griego, reco­nocido como antecesor del laúd y de la guitarra. Pero su favorito era el arpa y es con el que aparece en casi todas sus representaciones, a pesar de no ser invención suya, sino un regalo de Hermes después de robarle unas cabezas de ganado (ver Hermes). Apolo también tocaba la flauta de manera magistral. El sátiro Marsias, que pensaba que sabía tocar mejor que el dios, se atrevió a retarlo y sufrió una humillante derrota ante él, que acabó además desollándole vivo. El rey frigio Midas también sufrió reacciones de Apolo cuando intentó criticar su capacidad musical y compararse con él. Después de oír al dios Pan tocar Su lengüeta y a Apolo con su arpa, y mostrarse en de­sacuerdo con la opinión mayoritaria que prefería la música de Apolo, el dios, irritado, lo castigó poniéndole orejas de burro.

Como Apolo daba a los oráculos sus predicciones, se convirtió en fuente de inspiración para poetas, cantantes y músicos que tocaban los instrumentos que él había crea­do. El dios griego se introdujo en la cultura romana como uno de los símbolos más im­portantes de la admiración e imitación que suscitaba todo lo griego. El primer emperador romano, Augusto, le dedicó un templo en el año 28 a.C. en la colina del Palatino, en el mismo corazón de Roma, para demostrar que también él, como máximo dirigente del Imperio Romano, estaba extendiendo su civilización por todo el mundo.

Datos curiosos sobre los vikingos

DATOS CURIOSOS SOBRE EL PUEBLO VIKINGO

Aprovechando que me estoy documentando sobre los vikingos para mi nueva novela os pongo unos datos curiosos algunos más conocidos que otros, yo al menos algunos ni los conocía. Espero que os gusten y podéis contarme si los conocíais.

La era vikinga se registra entre el siglo IX y el siglo XI.

Nombre Vikingos:

Solo son vikingos aquellos que se encargan de las incursiones, el pillaje, el robo o el incendio. El resto no son considerados con ese nombre. El resto eran ganaderos, cultivaban la tierra, artesanos y comerciantes.

Educación de los niños:

Algunas de las familias con algún tipo de posición y prosperidad y tienen una relación de amistad con otros de su misma clase mandaban a sus hijos durante una larga temporada o incluso años a la granja de ellos para seguir con su formación. Tomaban esta decisión ya que algunos padres tienden a ser muy permisivos y otros demasiado estrictos de esta manera tendrían la formación y crianza de alguien imparcial. Los jóvenes se tienen que preparar para una vida dura donde constantemente tendrá que luchar por sobrevivir.

La higiene de los Vikingos:

Este pueblo era muy limpio para su época, los sábados o Vatdagr (día de lavado) se lavaban y a sus ropas. Mientras en gran parte de Europa se hacía solo dos veces al año en la época de primavera y otoño anticipándose a la época fría y calurosa. Estos hombres noruegos se peinaban a diario y se cambiaban de ropa a menudo.

Los cuernos animales:

¿Recordáis esos cascos con cuernos que suelen poner siempre cuando escenifican a un Vikingo? Pues no es más que ficción. Las tumbas de estos hombres y guerreros que se han encontrado se pueden ver que se les entierra con sus armas de guerra, pero nunca se ha hallado ningún casco con cuernos.
Los cuernos de animales se usaban para beber, los más lujosos incluso estaban engastados en plata y con piedras preciosas.

La ropa:

La ropa esta confeccionada sin botones u ojales, tampoco tienen botones por lo que necesitaran llevar encima lo llevaban colgado del cinturón.
Las pertenencias de una familia se guardaban en un arcón y la mujer era la que llevaba la llave, ya que era la encargada de las pertenencias familiares.

LAS 9 NOBLES VIRTUDES

Las 9 nobles virtudes eran un código de honor que podrían resumirse más o menos así:

Autodisciplina: lucha contra el desorden interno y externo, crece como persona.

Autonomía: ten la personalidad, libertad y buen juicio para actuar libremente.

Coraje: sé audaz y valeroso; lucha por tus convicciones.

Honor: actúa con nobleza y según tus principios.

Hospitalidad: comparte las cosas con los demás, sobre todo con los viajeros
que acudan a tu casa.

Laboriosidad: permanece activo y trabaja siempre poniendo todo de tu parte.

Lealtad: mantente fiel a ti mismo, tu familia, amigos, grupos de los que
formas partes, y a tus dioses.

Perseverancia: haz las cosas hasta que consigas lo que te has propuesto y
sientas que están completas y bien hechas.

Sinceridad: sé sincero en todas las ocasiones, con los otros y contigo mismo.

ÚBORIN BÖRN

En caso de que un bebé naciera deforme podría ser úborin börn (no aceptado), se le dejaría de noche en la intemperie para que muriese, seguramente comido por algún animal. Normalmente lo hacía el padre, pero si este no estuviese sería la madre la encargada de aquello.

RITOS DE PASAJE: DEL NACIMIENTO A LA MUERTE

Nacimiento:

El rito para los nacimientos es el siguiente: se toma al bebé en brazos y se ausa vatni, asperja agua sobre él tres veces, después le hará el signo de Thor una T invertida, con el puño de esta manera invoca la protección de ese dios. Le dará un nombre y desde ese momento un espíritu habita en ese cuerpo y forma parte de la familia.

Muerte:

Lavarán el cadáver y le vestirán con sus mejores ropas. Mas tarde le llevaran al lugar donde será inhumado en un carro tirado por bueyes. En su cámara depositan sus armas, joyas y las provisiones que el muerto pueda necesitar para el viaje a la siguiente vida. Después se sacrificarán los caballos y perros del difunto, también a su esclava favorita que ella misma se ofrece voluntaria para acompañarle en la última travesía. Después con fuego quemarán todo y pondrán encima de las cenizas un montículo de piedras.

Mujeres vikingas:

Normalmente los matrimonios eran por acuerdos, pero en ocasiones podían elegir con quien casarse, esa decisión la solía tomar el padre o el familiar hombre más cercano, pero solo podían negarse dos veces, al tercero se podían casar con él.
Las mujeres mantenían su apellido, sus propiedades y herencia. Y en caso de divorcio se llevaban la dote que habían pagado por ella.
Sí las mujeres podían pedir el divorcio que era concedido de forma automática si era por herida.
A parte muchas de ellas eran grandes guerreras.

Biografía:
Libro breve historia de los vikingos de Manuel Velasco de ediciones Nowtilus.

Dios Amón mitología egipcia

Hoy vamos a ver mitología egipcia espero que os guste.

Amón fue una divinidad para los egipcios atestiguado desde el antiguo imperio junto a Amonet que era su esposa, durante la 11° dinastía 2100 años a. C. ascendió a ser el patrono de Tebas, con esto sustituyó a Montu. Al transcurrir la invasión que fue realizada por los Hicsos en el siglo XVI a. C. mientras reinaba Amosis I, Amón se fusionó con el dios del sol Ra, llamándose Amón-Ra.
Mientras duró el nuevo imperio de Egipto, este conservó su estatus como uno de los dioses egipcios principales en el panteón egipcio.

Se le conoce como el hijo de Thot y Maat, además de un miembro de la tríada, como el esposo de Mut y el padre de Jonsu.

Se le representa comúnmente es como un hombre con barba, el cual fue coronado con 2 plumas con colores como rojo y verde, también lleva un collar, un faldellín donde está colgada la cola de un animal y usando brazaletes.

En la mano derecha lleva el anj y en la izquierda sostiene su cetro.

Culto

Mientras crecía en culto de Amónimportante, se le identificó como la deidad principal y adorado en muchas áreas.

Se le solía describir como: el señor de la verdad, padre de todos los dioses, el creador de los hombres, creador de los animales, señor de todas las cosas, el creador de la vida.

Dios nórdico Baldr

Bálder es el dios más hermoso de la mitología nórdica. Es hijo de Odín, la máxima autoridad del panteón escandinavo, y de Frig, diosa del amor y la fertilidad. Un día, Bálder soñó que iba a morir. Los dioses de la familia de los ases se inquietaron y el mismo Odín cabalgó hasta el Niflhel, en infierno más profundo del Helheim, los dominios de Hel, la reina de los muertos, en busca de algún signo premonitorio. Allí interrogó a una misteriosa bruja, pero solo consiguió saber que Bálder moriría a manos de su hermano Hod . Tras reunirse en consejo, los ases decidieron entonces pedir a todos los peligros que jurasen que jamás harían daño a Bálder. Tan solo quedó sin prestar el juramento el Muérdago, ya que Frig lo consideró inofensivo dada su juventud.

Los ases estaban tan contentos por haber salvado a Bálder que, reunidos en consejo (Thing), decidieron festejarlo a la vikinga, es decir, celebrando una fiesta colosal. Entre risas, los dioses empezaron a lanzar objetos contra Bálder para probar su invulnerabilidad. Uno tras otro, los objetos chocaban contra el cuerpo del dios sin hacerle mella alguna.

A Loki, dios del engaño y la traición, no le gustó nada que Bálder pudiera eludir su muerte y, disfrazado de mujer, consiguió que Frig le desvelase que el muérdago no había realizado el juramento. Cuando le tocó lanzar algo a Hod, el hermano ciego de Bálder, Loki cambió la flecha por una rama de muérdago y, sin que nadie lo advirtiese, guió el tiro mortal. Bálder cayó muerto al suelo ante la consternación e incredulidad de los dioses. En el sagrado lugar del consejo, nadie podía tomar venganza, pero poco después Odín y la giganta Rindr tuvieron un hijo, Vali, quien, después de llegar a la edad adulta en un solo día, dio muerte al pobre Hod quemándolo en una hoguera.

Todos los dioses acudieron entristecidos al funeral de Bálder. Entre otros, allí se encontraban Odín con Frig, acompañados de las valkirias, las doncellas guerreras que recogen a los muertos en batalla. Frey, señor de la vegetación, llegó en su carro tirado por el verraco Gullinbursti, que resplandece por la noche. Héimdal llegó a lomos de su caballo; y Freya, diosa del amor, conducida por sus gatos. Incluso, desde el lejano y helado Jötunheim acudieron muchos gigantes de la escarcha, los grandes enemigos de los ases.

Como era costumbre entre los vikingos, subieron el cadáver del dios a su barco, elHringhorni, el más grande jamás construido, para que lo condujera a los lúgubres dominios de Hel. Dejaron el cuerpo sobre una pira y luego embarcaron también su caballo y sus bienes más preciados. Además, Odín dejó un anillo de oro llamado Dráupnir que era mágico y cada nueve noches generaba otros 9 anillos.

Luego trataron de botar el barco al mar, pero no consiguieron moverlo. Fueron entonces al Jötunheim en busca de una bruja giganta llamada Hyrrokkin, la cual vino al funeral montada sobre un monstruoso lobo conducido con una víbora a modo de riendas. Cuando descabalgó fueron necesarios hasta cuatro bersekir, guerreros furiosos, para dominar a la bestial montura.

Sin esfuerzo alguno,Hyrrokkin echó el barco al mar y, de la fricción, los troncos que servían de rodillo se incendiaron. Por una razón extraña, aquello enfureció a Thor y casi mata a la bruja con su Mióllnir si todos los dioses no lo hubieran impedido. Aún furioso, Thor santificó la pira funeraria en la que reposaba Bálder y la dio fuego. La esposa de Bálder, Nanna, enloqueció entonces de dolor y se arrojó a la pira en llamas. En ese momento un enano llamado Lit se acercó a Thor y el dios lo arrojó también a las llamas de un puntapié.

Frigg prometió todo su amor y aprecio a quien fuera capaz de traer a Bálder de vuelta entre los vivos desde las mansiones de Hel. Hérmod, hermano de Bálder, no se lo pensó dos veces y a lomos de Sleipnir, el caballo de ocho patas de Odín, se lanzó en su busca.

Después de nueve noches de viaje y atravesar el río Giol, donde se encontró con la giganta Modgud, que custodia el acceso al Helheim, siguió rumbo hacia el norte y hacia abajo hasta que llegó al reino de Hel. De un salto, Sleipnir cruzó la verja que protegía el espantoso lugar. Hérmod descabalgó y se dirigió hacia una casa donde se encontró con su hermano y su esposa. Pasó la noche con ellos y a la mañana siguiente pidió a Hel que les dejara volver con los dioses. Hel accedió a cambio de una condición: si todas las cosas del mundo, vivas o muertas, lloraban su pérdida, permitiría que Bálder regresara entre los vivos. Bálder le devolvió a Hérmod el anillo Dráupnir para que se lo entregara a Odín como presente y Nanna un paño y otros regalos para Frig.

A su regreso, Hermod informó a los ases y fueron a recorrer el mundo para pedirle a todas las cosas que lloraran la muerte de Bálder. Ya casi lo habían conseguido, tan solo les faltaba convencer a una bruja llamada Tok, que vivía en una cueva. Sin embargo, Tok se negó a lamentarse por Bálder, pues en realidad era Loki disfrazado, y el hermoso dios tuvo que quedarse en el reino de los muertos.

En general, la muerte Balder resulta complicada de interpretar. Enrique Bernárdez piensa que la interpretación más plausible pasa por relacionarla con algún tipo de ritual de las sociedades guerreras germanas:

Esta interpretación ve en la muerte y resurrección de Baldr un falso sacrificio, el completo rito de iniciación de un joven guerrero. Sabemos que tales ritos existían, pues incluso Tácito lo menciona. Aquí podemos tener un ritual con las siguientes partes: el neófito es sometido a un ataque masivo de los guerreros adultos; muere figurada y ritualmente ; recibe un sepelio igualmente ritual, en el que se le entrega su primer brazalete de guerrero; nace a la nueva vida de guerrero adulto. Todo esto es plausible y habitual, a la vista de cómo son estos rituales en otras culturas y a partir de un breve comentario de Tácito, quien en el capítulo 24 de Germania nos cuenta cómo los jóvenes germanos se entretienen saltando y bailando entre lanzas y espadas para así probar su valor.

Sin embargo, aunque esta explicación es sugerente, como el propio Bernárdez señala:

Hay demasiadas cosas pendientes de explicación; el papel de Loki como instigador, por ejemplo, que introduce un cambio poco comprensible en sus maldades de trickster, siempre menos dramáticas y decisivas.

Además, esta hipótesis no cuadraría con la versión de la muerte de Bálder que aparece en la Gesta Danorum de Saxo Gramático, otra referencia importante para conocer la mitología escandinava. En ella se cuenta que los hermanos Hoterus y Balderus se enfrentaron porque Bálder quiere quedarse con la esposa de Hoterus, Nanna.

En cualquier caso, aún no vamos a aventurar más hipótesesis porque nos falta por recordar que Bálder al final sí que resucitará, pero será al final de los tiempos, cuando casi todos los dioses mueran durante el Ragnarok.

Baobhan sith, el hada vampira de la mitología escocesa

Hoy nos vamos q adentrar en la mitología Celta. No habia leido mucho sobre ella pero tiene cosas muy interesantes.

Baobhan sith conocidas también como las “Mujeres Blancas de las Tierras Altas de Escocia” eran hadas de radiante hermosura que se decía seducían a los viajeros y a los cazadores que transitaban en solitario por tierras escocesas, para aprovecharse de ellos.
Se decía que las Baobhan sith solían vestir tanto de blanco como de verde y utilizaban su belleza para atraer a los hombres jóvenes e incautos a rincones apartados del bosque. Antes de atacar los invitan a bailar y cuando estos se confiaban y estaban desprevenidos, les desgarraban el cuello con sus afiladas uñas y por los boquetes abiertos les chupaban la sangre. En algunos lugares lo que esta hada vampira extraía de sus víctimas no era la sangre, sino la energía vital o la potencia sexual. Se sentían atraídas especialmente por los cazadores, ya que sus ropas olían a la sangre de sus presas.

Las Baobhan sith, al igual que muchos otros vampiros en las leyendas de otras culturas, no podían tolerar la luz por lo que actuaban únicamente al caer la noche. Al amanecer volvían a sus tumbas esperando que reinase de nuevo la oscuridad. No tenían colmillos afilados y sorbían la sangre de las heridas que habían causado. Podían mutar en un animal y lo hacía preferentemente tomando la apariencia de un lobo. También hablaban cualquier idioma que el viajero o cazador hablase, ya que realmente se comunicaban telepáticamente con sus víctimas.

A lo único que temía esta hada vampira era a los caballos ya que estos llevan herraduras y la única manera de herirlas o matarlas es con un arma hecha con hierro. Una de las leyendas más populares explica el caso de 4 amigos que salieron a cazar, se desviaron del camino y se refugiaron en una casa abandonada en el bosque. Allí fueron seducidos por un grupo de Baobhan sith. Uno de ellos consiguió huir y se refugió entre los caballos mientras una de lashadas vampiro intentaba atacarlo. Al salir el sol la Baobhan sith huyó. El joven se acercó a la casa y encontró a sus compañeros muertos y exanguinados.

En algunas leyendas medievales se explica que mientras seducía a sus víctimas mantenía escondidas las manos bajo las mangas de su vestido. La razón es que en lugar de extremidades humanas, tenía pezuñas hendidas que ocultaba hasta que atacaba al viajero. Afortunadamente solo necesitabanalimentarse una vez al año.

Como muchas leyendas, la de las Baobhan sith tenía una finalidad. En este caso era conseguir que los jóvenes no hablaran con extraños, no se desviaran de su camino, permanecieran sobre sus caballos y regresaran a sus hogares permaneciendo fieles a sus esposas.

1° Capítulo de mi libro El guardián de la muerte.

Hoy os traigo el primer capítulo de mi novela El guardián de la muerte. Espero que lo disfrutéis.

CAPÍTULO I

Melisa corría girando constantemente la cabeza para mirar quien la estaba siguiendo, pero por más que lo intentaba, no conseguía verlo. Lo que la estuviera acechando se escondía entre las sombras que se proyectaban en la calle.

Al salir del tranvía notó que alguien la seguía mirando. Melisa pensó que eso podría ser algo muy normal, si no fuera porque era el último tren de la noche y el vagón iba vacío, solamente viajaba ella. Había decidido no darle importancia, una idea que se esfumó en cuanto notó unos pasos detrás de ella, se oían cada vez más cerca y más rápidos. Cuando se giró y no vio a nadie, su instinto le gritó «¡Corre!», y eso fue lo que hizo.

Solo unos metros la separaban del edificio donde vivía. No podía evitar volver la cabeza para ver a su perseguidor, aunque sabía que eso no la salvaría, hacer eso fue un error porque no vio el obstáculo que tenía delante, tropezó y cayó al suelo, golpeándose fuertemente en una rodilla. El dolor estalló desde ese punto y le recorrió toda la pierna, se mordió el labio fuertemente para ahogar un grito.

La manía de llevar siempre el bolso abierto le había pasado factura, se había esparcido todo su contenido por el suelo.

Dio un rápido vistazo hasta que localizó las llaves, era lo único que le importaba en ese momento. Los pasos seguían ahí, solo podía oír eso y el latido de su corazón a punto de estallar dentro del pecho porque sabía que estaba justo detrás de ella. La estaba mirando, esa sensación de que unos ojos se clavan en la nuca; esta vez el miedo le impedía mirar para saber quién la perseguía. Algo le decía que no podría escapar…

Iba a morir, sola, en mitad de la calle. Este pensamiento le hizo sacar fuerzas de donde no las tenía, se levantó, intentaba correr, pero el dolor era insoportable, cojeó los últimos pasos que la separaban de su portal y abrió la puerta. Sintió algo de alivio al cerrarla tras de sí. Algo impactó fuertemente detrás de ella. No lo dudó, tenía que seguir, la puerta no le impediría entrar, no entendía el porqué, pero lo sabía, lo que se encontraba detrás de ella era algo maligno. Cogió el ascensor, dio gracias por vivir en esa zona de la ciudad donde los edificios tenían ascensores. Si no, no lo habría conseguido. El dolor de la rodilla era insoportable. Ahora se extendía hacia el muslo. «Ya llego, lo conseguiré» intentaba tranquilizarse. En su apartamento podría llamar a la policía.

Ni siquiera sabía si allí estaría a salvo, pero necesitaba llegar. Por fin el cuarto piso, donde estaba su apartamento. Cuando fue a abrir la puerta se le cayeron las llaves, «¿algo más podría salir mal…?» Las cogió y abrió en un santiamén. Con lo que le temblaban las manos le extrañó que las llaves no se resbalaran de nuevo.

Entró y cerró todos los cerrojos, vio que su gato persa se acercaba. Se arremolinó en sus piernas, dándole la bienvenida a casa. Ya se sentía más segura, o eso quería ella pensar para no venirse abajo, su respiración delataba lo nerviosa que estaba. Avanzó difícilmente hacia el teléfono. Se tocó la cara y notó que había estado llorando, con el miedo que sentía ni lo había notado. Su gato bufó detrás de ella. «Mierda, algo andaba mal, no lo iba a conseguir» se giró y el animal estaba todo erizado. Entonces lo vio, nunca había visto nada igual, la puerta seguía cerrada, era imposible. No pudo hacer nada más que gritar, y el sonido que brotó de su garganta podría haber helado el mismísimo infierno.

El cadáver fue hallado por la hermana de la víctima. Fue a recogerla para ir a desayunar, era un ritual que hacían cada mañana.

La hermana muy afectada relató que nada más llegar ya notó algo raro. El gato de su hermana no paraba de maullar, pero no era el típico ruido que hace un felino cuando tiene hambre. «El sonido que hacía era horrible», llamó varias veces y golpeó la puerta sin obtener respuesta. Estaba segura de que algo pasaba. Desesperada y asustada volvió a su apartamento a solo un par de manzanas de allí. Guardaba una copia de las llaves del piso de su hermana, se las había dado para «emergencias», y algo la decía que esto realmente lo era.

Era el tercer cadáver que aparecía en aquellas misteriosas circunstancias. Cada uno de ellos poseía las mismas monstruosas características: piel excesivamente pálida y translúcida como el papel de calco, se les marcaban todos los músculos, los pómulos, y los ojos parecían que salían de sus órbitas, era como si les hubieran absorbido la vida literalmente. No mostraban fotos de las víctimas en el noticiario, pero la periodista pelirroja del informativo de las diez daba demasiados detalles, no para su gusto claro, pero seguro que eso ponía nerviosa a la gente y por consiguiente seria amonestada y es posible que no le durara mucho el trabajo.

Según lo que iba explicando lo que más llamaba la atención de los fallecidos no era ni su piel, ni su cuerpo carente de vida… era la cara de terror que mantenían incluso después de dejarse llevar por la muerte. La última víctima la habían encontrado en la calle Bourbon del famoso barrio francés de Nueva Orleans. Lo había hallado un grupo de turistas japoneses que estaban sacando fotos, cuando uno de ellos se despistó entrando en un callejón y tropezó con el cuerpo directamente. Estaba seguro de que ese japonés no podría olvidar nunca ese viaje.

*****

Marius pasó la mano por su corto cabello. La verdad es que después de tanto tiempo llevándolo tan largo pensaba que lo echaría de menos, pero no era así, ya no tenía tiempo ni ganas de preocuparse de ese tipo de cosas tan banales. En la televisión relataban que al parecer el asesino en serie utilizaba algún tipo de magia vudú, cosas para llamar la atención de la gente y conseguir adeptos que siguieran las noticias, ya que la gente que ve este tipo de programas suele ser bastante escéptica.

Pero él sabía que realmente esto se trataba de tema de raptores y por eso tendría que ir a ponerle remedio. Lo que no sabía es por qué estaban siendo tan descuidados, no era esa su forma habitual de actuar. ¿Realmente querían llamar la atención? Siempre intentaban camuflar sus crímenes.

Puede que se tratara de un recién nacido no controlado o que realmente deseara morir. Y en ese caso, él estaría contento de complacerlo. Si los humanos descubrieran la existencia de las dos especies serían perseguidos hasta el confín del mundo. Para ellos se trataría de monstruos y es algo que querrían destruir, por lo tanto, era un asunto que ninguno de ellos se podía permitir.

Sabía que su siguiente destino era Nueva Orleans. Viajaba ligero de equipaje y se quedaba poco tiempo en cada ciudad, por lo que no se molestaba en tener una casa fija. Se conformaba con cualquier hotel de carretera. Con tal de que tuviera cama y una ducha era suficiente. No necesitaba nada más. Solo quería matar raptores o morir en el intento. Tenían que pagar por la muerte de ella… y lo haría gustoso.

El Ragnarök

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El fin del mundo o Ragnarok quiere decir “el destino de los dioses”. La llegada de Ragnarok estaría precedida por el in­vierno llamado Fimbulvetr, con inmensas nevadas, hielos y vientos gélidos en todas las direcciones. Después de tres inviernos seguidos, sin ningún verano de por medio, el sol no sería capaz de acabar con las heladas, el mundo estaría sumido en grandes batallas con los her­manos matándose entre sí.

Los lobos que perseguían los carros del Sol y de la Luna por fin los alcanzarían y los devorarían, las estrellas se precipitarían del cielo y la tierra sufriría grandes temblores que provocarían el derrumbe de las montañas sobre Midgard. A continución, el relato del fin del mun­do describe otra serie de desgracias. El lobo Fenris se soltará de sus cadenas y abrirá su boca expulsando fuego hasta tocar el cielo y la tie­rra. Las aguas inundarán la tierra. La serpiente de Midgard se re­volverá con furor y saltará a la tierra, escupiendo veneno. Se rasgará el cielo y vendrán cabalgando los hijos de Muspellheim, precedidos por Sutur y su brillante espada, cuando cabalguen sobre Bifrost se rom­perá. A la llanura de Vigrid también llegarán Loki, seguido por todas las criaturas del infierno, Hrym y todos los gigantes de hielo. Heimdall se levantará y, después de soplar tres veces su cuerno, desperta­rá a todos los dioses que se reunirá en asambleas. Odín cabalgará hasta el puente de Mimir y le pedirá el consejo. Entonces temblará Yggdrasil, el fresno del mundo, y no habrá nadie que no tenga miedo.

Los asios y los guerreros del Valhall vestirán sus armas y cabalga­rán hasta el llano. Primero irá Odín con su yelmo, su coraza de oro y su lanza Gungnir, y lo atacará el lobo Fenris, Thor no le podrá ayu­dar pues tendrá que enfrentarse a la serpiente Midgard. Frey lucha­rá contra Sutur, pero morirá por no tener la espada que le dio Skirnir. Entonces soltarán al perro Garm, el más temido de los monstruos, que está atado en Gripahell y luchará contra Tyr, ambos morirán.

Thor dará el golpe de muerte a la serpiente Midgard y entonces retrocederá nueve pasos y morirá ahogado por el veneno de ésta. El lobo se tragará a Odín, y así morirá el padre de todos. Pero Vidar pisará la mandíbula de Fenris con su zapato y se la romperá al tirar de la mandíbula superior. Loki luchará con Heimdall y los dos mo­rirán, entonces Sutur arrojará fuego sobre los nueve mundos.

Pero no todo morirá. Sobrevivirán Vidar y Vali, a quienes el fue­go de Sutur no consigue dañar, estos dos dioses habitarán en Idavellir, en el mismo lugar donde antes estuvo Asgard, hasta allí también irán Magni y Modi, los hijos de Thor, portando a Mjollnir, el mar­tillo de su padre. Y del infierno vendrán Balder y Horder, y habla­rán de las viejas runas, y encontrarán en la hierba los escaques de oro que algún día pertenecieron a los asios.

En un bosque llamado Hoddmimir, escondidos del fuego, esta­rán dos hombres, Lif y Leifthrasir, que se alimentarán algún tiempo de rocío siendo los padres de una descendencia que habitará todos los mundos.

Mitología tritones y sirenas

Buenos días, hoy os traigo una entrada que a mi me ha encantado sobre sirenas y tritones te da una nueva perspectiva sobre ellos. Espero que la disfrutéis.

Mitología celta, mitología europea.

Raza de seres anfibios. Probablemente son originarios de la costa de Bretaña y atravesaron el Canal de la Mancha hasta llegar a Cornualles, donde los habitantes les dieron un nombre anglo-francés: Mermaids y Mermen, que significa mujeres y hombres marinos.
Las sirenas y tritones viven en el mar, pero también pueden adaptarse a vivir en tierra. Tienen idioma y costumbre propios, pero pueden hablar también el idioma de los humanos que viven en la costa más próxima. Les gusta acercarse con frecuencia a la orilla, aunque sólo sea para sentarse en una roca y peinarse seductoramente sus largos cabellos; por eso suelen vivir en la zona litoral, más que en alta mar.
Es corriente que los pescadores vean sirenas y tritones, especialmente cuando el mar está agitado. Dicen que no hay nada tan asombrosamente bello como un banco de personas marinas de todas las edades jugueteando entre las grandes olas del Atlántico, con sus cuerpos plateados brillando entre las tumultuosas aguas y sus ojos verdes chispeando mientras se deslizan entre las olas. Contrariamente a la creencia popular, nunca caen en las redes de los pescadores. Son demasiado astutos y ágiles para quedar atrapados en tales trampas. Se alimentan de pescado y otros productos marinos, pero no se muestran hostiles ni interfieren con los pescadores, a menos, por supuesto, que los humanos les hayan ofendido de algún modo.
La mayoría de las sirenas son asombrosamente bellas, aunque su belleza parezca a veces un poco fría. Son rubias, con largas guedejas cuyo color varía desde el pardo claro hasta el denominado “rubio fresa”. Los ojos son grandes, verde o verde—azulados. Los dientes son inmaculadamente blancos, como una perla, con una pátina verde cuando están inmersos en agua de mar. Los pechos, brazos, hombros, cintura y cadera están perfectamente proporcionados. La especie tiene un desarrollo lento, y resulta imposible determinar la edad de una sirena. Las niñas son muy hermosas y tardan mucho tiempo en alcanzar la adolescencia. La juventud de las sirenas es muy larga, y cuando llegan a adultas conservan la apariencia de una mujer madura y atractiva durante innumerables años.
Los tritones son fornidos, atezados, hirsutos y musculosos, pero con un carácter más suave que el que su aspecto parece indicar.
Ambos sexos tienen aspecto humano por encima de la cintura, y de pez por debajo, con una gran aleta caudal, pero sin aletas dorsales. Sin embargo, son capaces de cambiar su cola de pez por piernas humanas para caminar por tierra firme, siempre que lo desean. Incluso es posible que muchos de ellos pasen la mayor parte de su vida, tanto dentro como fuera del agua, con piernas en vez de colas de pez.
Las relaciones entre la gente del mar y los seres humanos son sumamente complicadas. Ambas razas sienten una fuerte atracción física por la otra, pero sus caracteres son tan diferentes que las asociaciones suelen terminar en el desastre. La gente del mar no tiene alma; pueden predecir el futuro, son presumidos, celosos y rencorosos, poseen un cierto poder sobrenatural y, muy probablemente, son inmortales.

Existen muchas historias de seres humanos enamorados de personas marinas, tanto varones como hembras. Cuando una mujer se enamora de un tritón, éste puede hacerla anfibia, para que vaya con él a vivir al mar. Sin embargo, la sirena se desprenderá de su cola e irá a vivir en tierra con su amante o esposo humano.
En un principio, sus relaciones serán apasionadas y felices, pero la luna de miel termina muy pronto. La mujer humana empezará a añorar a los amigos y parientes que dejó en la tierra, y acabará por abandonar a su esposo. La sirena añorará la libertad que gozaba ente las olas, y encontrará muy difícil la sequedad y el polvo de la vida en la tierra. Escandalizará a los vecinos al quitarse todas sus ropas para bañarse desnuda en el mar, llamando a sus antiguas compañeras para que acudan a sentarse con ella en las rocas, a charlar, cantar y peinarse.
Las sirenas cantan muy bien, pero son malísimas cocineras, y su belleza pronto deja de atraer al marido que llega a casa y no encuentra más que pescado crudo para comer. Además, descuidan las tareas domésticas, pues son tan presumidas que pueden pasarse casi todo el día admirándose en el espejo y probando nuevos peinados. Cuando tienen niños, éstos nacen con las manos y los pies palmeados, lo que les hace muy buenos nadadores, pero inútiles en casi todos los demás juegos infantiles. En general, todos los afectados sienten un gran alivio cuando la sirena desaparece un día con sus hijos para unirse con sus amigos del mar.
Las personas marinas saben siempre, por su poder de predecir el futuro, que el matrimonio con humanos no puede durar, pero a pesar de ello suelen mostrar unos celos furiosos cuando el matrimonio se hunde. Tienden a culpar al humano y muchas veces lanzan algún hechizo o maldición contra su esposa o esposo. Un pescador que tome a una sirena como esposa hará bien en quedarse en tierra después de que ella le abandone. Jamás volverá a coger otro pez y existen muchas posibilidades de que él y su barco perezcan.
Existen muchos casos de relaciones con sirenas que no acaban en matrimonio. El más triste es cuando una joven sirena se enamora de un humano, pero éste no la corresponde y ella languidece víctima de su deseo sin esperanzas. A veces, una comunidad costera hace amistad con una sirena, para beneficiarse de sus poderes o su don de predecir el futuro, que ella aplica a cambio de regalos como espejos y peines de oro. Resulta muy útil para una aldea de pescadores disponer de un pronóstico del tiempo infalible, y saber dónde puede obtenerse la mejor pesca.
De vez en cuando, una sirena enamorada de un varón humano puede transmitirle parte de su poder sobrenatural, que le permite encontrar tesoros en barcos hundidos, por ejemplo. Otras veces, un habitante del mar desarrolla un afecto especial por un niño humano, convirtiéndose en su guardián e infringiendo horribles castigos a cualquiera que le trate mal.
Algunos miembros del clero han ocasionado grandes problemas al tratar de convertir a las gentes del mar al cristianismo, especialmente cuando se trataba de sirenas jóvenes y bellas. No hay ni que decir que se trata de una causa perdida.
En general, se puede decir que se trata de criaturas deliciosas para observarlas a distancia, pero muy incómodas en relaciones más íntimas. Su actitud hacia la humanidad suele ser amistosa, y es raro que demuestren malicia, a menos que se consideren ofendidos, pero las diferencias de temperamento entre ellos y los humanos son insuperables.

HADES

Hoy os traigo otro dios griego y un personaje que aparece en mis libros. Espero que lo disfrutéis.
En la mitología griega, Hades es el guardián de los infiernos, el señor del reino bajo tierra, el rey de los muertos. Es, en consecuencia, una de las divinidades más poderosas de todo el panteón clásico, cediendo sólo poder ante su hermano Zeus. Debido a su papel de señor de los muertos, Hades rara vez abandona los infiernos para visitar la tierra, por lo que pocas veces se mezcla en los asuntos de los mortales. Sólo en las contadas ocasiones en las que algunos héroes (Odiseo, Orfeo, Eneas), tomaron la decisión de descender al reino de los muertos en sus viajes, encontramos a Hades involucrado en las grandes sagas de la mitología griega.
Hades es hijo de Crono y Rea. Crono, temeroso de correr la suerte que él mismo había dispensado a su propio progenitor, tomó la decisión de ir devorando a todos sus hijos a medida que éstos iban naciendo, de modo que ninguno de ellos pudiera desafiarle y arrebatarle el poder una vez llegado a la edad adulta. De este modo, el pequeño Hades fue engullido por el poderoso Cronos. Sin embargo, Zeus, otro de los hijos de Crono y Rea, consiguió sobrevivir gracias a un engaño de su madre, Rea, y al llegar a la edad adulta, desafió y derrotó a su padre, liberando a todos sus hermanos de las entrañas de Crono. De este modo, Hades quedó libre y se unió a su hermano Zeus en su lucha contra los titanes para hacerse con el control del mundo, la guerra conocida como la Titanomaquia. El dios Hades poseía un arma única, forjada por los cíclopes en las fraguas de las entrañas de la tierra: un casco de invisibilidad. Oculto gracias a los poderes de este artefacto, logró infligir grandes daños a sus enemigos.
Tras la victoria de Zeus, éste decidió repartir el universo con dos de sus hermanos. Eligió para sí mismo los cielos, mientras reservaba el gobierno de las aguas y los océanos a Poseidón. A Hades le correspondió el mando sobre el mundo subterráneo, lugar al que se dirigían las almas de los mortales tras su muerte. De este modo, el dios Hades se convirtió en el señor de los infiernos.

HADES Y PERSÉFONE

Como hemos señalado, Hades rara vez abandonaba su morada en los infiernos, por lo que, en comparación con otras divinidades, no son muchos los mitos en los que este dios ocupa un papel protagonista. De estos escasos mitos destaca sin duda el relativo al rapto de la que se convertiría en su consorte, Perséfone, una diosa que, a diferencia de su esposo, recibió numerosos cultos en diversos puntos del Mediterráneo.

Perséfone era hija de la diosa Deméter, patrona de la agricultura y la fertilidad. La joven, hermosa y despreocupada, se encontraba paseando y recogiendo flores por los campos de Nisa, en Sicilia, cuando el dios Hades la observó desde su trono en el reino de los muertos. Al instante, el dios, quedó prendado de la belleza de la joven y decidió convertirla en su esposa. Hades montó en su carro y se espoleó a sus caballos para dirigirse hacia os campos de Sicilia a toda velocidad. La joven Perséfone sintió cómo la tierra temblaba bajo sus pies. Frente a ella, se abrió una enorme grieta por la que surgió Hades montado en su carro tirado por caballos infernales. Antes de que Perséfone pudiera reaccionar, el dios la cargó en el vehículo y regresó con ella a su palacio subterráneo.
Al pasar los días y comprobar que su hija no regresaba a su hogar, la diosa Deméter inició un largo peregrinaje por el mundo en su busca. Pese a que consulto a todos los dioses y hombres que se cruzo en su camino, ninguno pudo darle noticia alguna del paradero de la joven Perséfone. La diosa, enfurecida por la desaparición de su hija, retiró sus favores a la tierra y la condenó de este modo a un invierno eterno. Los campos dejaron de producir frutos y los humanos comenzaron a morir de hambre.
Sólo la intervención de Zeus, que descubrió la presencia de Perséfone en el inframundo, solucionó el conflicto. Por medio de su mensajero, el dios Hermes, Zeus pidió a Hades que permitiera que la joven regresara con su madre. El astuto dios de los muertos, temeroso de una posible represalia por parte de Zeus, accedió, pero ingenió una estratagema para lograr que Perséfone siguiera junto a él. A sabiendas de que cualquiera, dios o mortal, que tomase algún alimento en el infierno tendría que permanecer en él, Hades le ofreció a Perséfone antes de su partida un grano de granada. La joven, confiada, se comió el dulce fruto y trató de regresar con su madre. Sin embargo, las leyes del infierno eran muy claras para todos aquellos que hubiesen probado algún alimento en el reino de los muertos. Perséfone estaba atada al reino subterráneo para toda la eternidad. Para evitar la cólera de Deméter, Zeus logró que Hades y ella llegaran a un compromiso. Perséfone pasaría en el infierno junto a su esposo un tercio del año, y regresaría a la tierra el resto del tiempo. Hades y Deméter aceptaron la decisión de Zeus. De esta manera explicaban los antiguos griegos la sucesión de las estaciones. Mientras Perséfone está junto a Hades, Deméter, entristecida por la ausencia de su hija, niega sus frutos a la tierra, produciéndose el invierno. Sin embargo, cuando Perséfone regresa junto a su madre, ésta se llena de alegría y bendice a los mortales con la abundancia de la primavera.

RAZAS DE DIOSES NÓRDICOS

Hoy os traigo una entrada sobre las razas de dioses que existen dentro de la mitología nórdica. Espero que os guste, yo lo he disfrutado mucho.

 

Razas de dioses

Aesir

Aesir (Asir, Aesir, Æsir, Asas). El singular Aesir es Ass (As) y deriva de una palabra germánica común que significa dios. El femenino para Ass es Asynja.

Era el principal grupo de dioses dentro de la mitología nórdica. Los Aesir estaban compuestos por treinta y dos divinidades. Su jefe era Odín, y otros dioses principales eran ThorFreyrTyrHeimdallVidar y Hodur.

Todos estos dioses descendían de Odín o de sus hijos. Se Trataba de una casta de dioses superiores, habitantes de la sagrada ciudad de Asgard. Eran los dioses de un pueblo ario invasor, guerrero y patriarcal que se superpuso a una población prearia que adoraba a los Vanir. A los Aesir se les encomienda las tareas más nobles como son la guerra, el gobierno, el sacerdocio y la fecundidad. Los Aesir lucharon contra los gigantes. Esta lucha provocó el “ocaso” de los dioses y el fin del mundo conocido hasta entonces. Los dioses pertenecían a una raza finita.

Los Aesir habían tenido un comienzo y, por tanto, debían tener un fin. Habían nacido de una mezcla de elementos divino y mortales y su naturaleza era imperfecta y estaban destinados a morir para obtener la inmortalidad espiritual. Entre los Aesir hay dos Vanir poderosos, como son Njörd y su hijo Frey, otorgadores de riqueza, protectores de la navegación y garantes de los juramentos. Aunque no son Aesir se les puede considerar como tal.

Vanir

Vanir o Vanir. Raza de dioses distinta de los asas, que moraban en Vanaheim. Su fortaleza fue destruida. Combatieron con los asas por el dominio del mundo al principio del tiempo. Los Vanir fueron un pueblo guerrero, pero tras ser sometidos por los Aesir, se dedican a ser dioses pacíficos y promotores de la fertilidad, dispensadores de bienes, de placeres que se relacionan con la tierra, con el agua, con la magia chamánica sejdr, con la paz, con el amor y la riqueza, el comercio, etc.

Los Vanir están más enfocados a las necesidades de los mortales, a los que proporcionan todas estas virtudes. Entre los Vanir destacan Njörd y sus hijos Freyr y Freya. También eran divinidades de los campos y de los prados; de los bosques, de la luz y de la fecundidad de la tierra.

En la familia de los Vanir tenían a una bruja horrible, llamada Gullveig. Esta bruja solía visitar el Asgard y allí comentaba con Odín su irrefrenable ansia de poseer oro y la terrible avaricia que la corroía. Llegó a un extremo que los Aesir la odiaron y desearon su muerte, tanto les repugnaba el deseo de Gullveig de poseer riquezas. Todos los dioses se unieron contra ella y la mataron, incinerando su cuerpo en una pira levantada en Gladsheim. Pero esta poderosa bruja resucitó y cada vez que volvía a levantarse, los dioses volvían a Aesir inarla hasta que, cansados ya y viendo que su destrución era imposible, le cambiaron el nombre por Heith (brillante) cuando renació por tercera vez y la dejaron vivir, convertida en diosa de las brujas.

Cuando esta noticia llego a Vanaheim, todos los Vanir se mostraron furiosos por la poca consideración que se tuvo con su pariente Gullveig y su transformación en diosa de las brujas tras su martirio. De modo que declararon la guerra a los Aesir.

Esta guerra se extendió por un largo periodo de tiempo, nunca un bando estaba más adelantado que otro y parecía que no iba a tener fin, pues los Aesir eran diestros en el manejo de las armas y la lucha, pero los Vanir conocían la magia. Finalmente las familias de dioses decidieron una tregua que pusiera paz entre ambos. Para asegurar el cumplimiento de este tratado se intercambiaron rehenes entre ellos. Los Aesir ofrecieron al hermano de Odín, Vili y al sabio dios Mimir.

Los Vanir a cambio debían dejar a cargo de los Aesir al dios Njörd y sus mellizos Freyr y Freya.

Por último sellaron estas decisiones escupiendo todos en un cubo como signo de amistad; esta saliva se mezcló con hidromiel y de ella surgio Kvasir, el dios de la sabiduría y los consejos, mitad Aesir y mitad Vanir, que conocía la respuesta a todo.

Existen multitud de otros dioses y diosas de menor aparición en las Eddas, o de menor importancia, como pueden ser Eisa y Einmyria, diosas de las brasas y de las cenizas, son las hijas de Loki y Glut.

Aegir

Era el dios de los océanos y de los vientos.

No era ni de la raza de los Aesir ni de la de los Vanir, por eso hay algunos que lo encuadran en la de los gigantes.

Junto a su esposa Ran la sustraedora, se dedicaba a hundir las embarcaciones. Ran tenía una gran red en la que atrapaba a los hombres que caían al mar y los conducía a su palacio en el fondo de las aguas, donde los acogía con magnificencia y les obsequiaba con los mejores manjares.

Al no ser de ninguna de las dos razas divinas, se piensa que existió antes de su aparición, y perdurará al ocaso de éstas. Ran y Aegir tuvieron nueve hijas: las diosas que personificaban a las olas del mar.

Balder

Balder era el dios de la luz y de la verdad. El más sabio de los Aesir.

Su melena rubia simbolizaba los rayos del sol, que daban el espíritu bondadoso del verano a los hombres. Era un dios muy querido, y por ello se pensaba que después del Ragnarök sustituiría a Odín en el trono de los Aesir.

Figura de característica bondad, gentileza, inteligencia e inocencia, Era hijo de Odín y Frigg y esposo de Nanna. Era muy bondadoso, gentil e inteligente. Vivía en Breidablik, un palacio con el techo de oro y las columnas de plata

Balder sufría pesadillas y tenía miedo de morir, pero su madre hizo jurar a todos y a todo que nadie jamás le haría daño, y así Balder se hizo invulnerable, ya no se le podía matar o herir. Para demostrárselo, los dioses estando en una fiesta, comenzaron a lanzarle todos los objetos que encontraban, incluso sus propias armas, sin que nada le hiciese daño. Esto se convirtió en un juego para los dioses.

Un día Balder tuvo un sueño que lo dejó muy preocupado y triste. Se narra así:

Todos los Ases vinieron rápidamente al consejo, También las Asinas (Diosas), todos en cónclave, todas las potencias meditaron porque Balder estaba angustiado con sueños de mal agüero

Loki entonces le preguntó a su madre Frigg, que si de verdad había convencido a todos los seres de la tierra. Frigg le dijo que a todos menos al muérdago.

Frigg olvidó o no quiso preguntar al muérdago porque, siendo demasiado joven, pequeño e insignificante, no lo consideró peligroso para Balder.

Loki le instigó al dios ciego Hodur, el hermano gemelo de Balder para que lo matase. El único dios de Asgard que nunca había jugado al juego de agredir a Balder era Hodur, porque era ciego. Loki le dio una flecha hecha de muérdago, y le dijo a Hodur que jugase al juego. Hodur, como no veía lo que hacía, le tiro la flecha a su hermano, hiriéndole de muerte.

https://mitologias.readthedocs.io/en/latest/modules/mitologia/dioses.html

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