PRIMEROS CAPÍTULOS SNOW WHITE, PRINCESAS SIN TANTO CUENTO 1 JESS DHARMA

Lo prometido es deuda, hoy os traigo los primeros capítulos para abrir boca. Mi nueva novela Snow White de la saga Princesas sin tanto cuento 1. Son libros autoconclusivos así que los podéis leer independientes.

Espero que os guste y me dejéis vuestros comentarios.

Prólogo

Érase una vez un rey que tenía una hija muy bella. Como tenía la piel tan blanca como la nieve, los labios tan rojos como la sangre y los cabellos tan negros como el ébano, la llamaron Blancanieves…
¡No! Para nada. Eso es solo un cuento, la realidad es la siguiente:
Mi padre no es un rey, al menos no uno al uso. Él es jefe de la banda de moteros The King´s y se llama Robert, pero le llaman El Rey. Para el club soy, de alguna manera, su princesa, y eso pone en mi moto y en mi tatuaje: Princess.
Respecto a mi nombre, sí, me llamo Blancanieves, aunque prefiero White. Escogieron ese en concreto más por los trabajos de narcotráfico que lleva la banda que por la nieve blanca invernal, ya me entendéis. Algo que les pareció gracioso a mis padres mientras me gestaban. Aunque no se equivocaron, viendo mi físico me viene al pelo.
The King´s controla todo el negocio de drogas y tráfico de armas de Apple City, nuestra ciudad. El resto de bandas de moteros lo saben y no meten sus narices en nuestros asuntos, por su bien. La asociación está compuesta por hombres; siempre ha sido así, es un tema de tradición, sin embargo, conmigo han hecho una excepción. Primero, porque, aunque no a todos les gusta la idea, mi padre quiere que ocupe su puesto de presidencia algún día; segundo, porque tengo más pelotas que la mayoría de los hombres que conocen.
Algo por lo que siempre tendré que estar agradecida a mi padre; desde que tuve uso de razón me adiestró para que fuera letal.
Aunque en la banda somos una familia y sabía que siempre me defenderían, mi progenitor se negaba a que su princesa fuera una damisela en apuros. Sobre todo, cuando murió mi madre a causa de una enfermedad que nos la arrebató cuando yo solo tenía cinco años. Desde ese momento él se volcó totalmente en mí, nunca rehízo su vida. Alguna vez está con alguna de las chicas de compañía que frecuentan el club, pero nada más, solo es algo carnal. Su corazón siempre pertenecerá a mi madre.
Por todo esto soy un activo muy valioso dentro de la familia, como yo llamo a los integrantes de la banda. Soy capaz de cualquier cosa por mantener a salvo a la gente que quiero, y cuando digo cualquier cosa, me refiero a mancharme las manos de sangre si es necesario.
Todo va bien, puedo decir que soy feliz. Tengo veintiocho años, una familia que me quiere, un trabajo que me encanta, ¿qué más se puede pedir?
Seguro que las malas lenguas dirían: siendo una princesa te falta una corona y un príncipe.
Os diré algo, ¿quién necesita una corona teniendo una Harley Davidson Street Bob Rocker? Y un príncipe… ¿en serio? Estoy con quien quiero, cuando quiero, sin ataduras ni florituras. No necesito un hombre que me defienda, que me abrace para dormir, o que me traiga flores después de echar un polvo. ¡Por favor! ¡Todas podemos ser princesas, pero sin tanto cuento!
No necesitamos un hombre para comer perdices.
Ahora os dejo que me tengo que ir a una reunión con los chicos.
Recordad: ¡sed malas, muy malas!

Capítulo 1

White

Mientras voy montada en mi moto, sintiendo su rugir entre mis piernas, no puedo evitar pensar en lo afortunada que soy. El viento golpea mi cara, revolviendo mi pelo, y trae un aroma a mar que me recuerda a cuando de pequeña jugaba con mis padres en la arena de la playa. Casi puedo sentir las olas mojando mis pequeños y regordetes pies.
Los domingos es nuestro día de descanso, cuando vamos con la banda a la playa. Los hombres traen a sus mujeres e hijos, quien los tiene, hacemos barbacoas y pasamos el día entre juegos, risas y cervezas. Hoy en día seguimos la tradición, pero para mí nunca será lo mismo, no sin mi madre.
Cojo la 88, la carretera que me llevará directa a la asociación donde tenemos un taller de motos. Es la tapadera perfecta ya que nos encantan casi tanto como ensuciarnos las manos. Tenemos a la policía comprada; todo el mundo tiene un precio si tienes el dinero suficiente para pagarlo, y nosotros lo tenemos. Sin embargo, no nos gusta llamar la atención, aunque lo nuestro es un secreto a gritos. Todo el mundo en Apple City sabe a qué nos dedicamos. Pero nunca se sabe y, por si las moscas, es mejor tener un negocio legal; uno no sabe cuándo se pueden complicar las cosas y pueden venir los federales. Los mismos que en el momento en el que vienen, cogen tu vida perfecta, hacen una pelotita con ella y te la meten por el culo. No, mejor no correr ese riesgo.
Me encanta el clima de esta ciudad, siempre hace buen tiempo. Incluso cuando vienen las lluvias que conlleva el invierno puedes ir en manga corta; la temperatura no varía mucho de una estación a otra. Eso me permite ir en mi moto solo con mi chaleco sin tener nunca frío, es un lujo. Es de cuero y, aparte del nombre de la banda, lleva escrito «Princess». Intento no separarme nunca de él, además de que me encanta, me sirve para ocultar mis armas. Si me preguntaran algún sitio de todo Pircasen para vivir, sin duda sería Apple City.
Ya me acerco a mi segundo hogar, donde paso más tiempo que en mi verdadera casa. Tengo hasta una habitación allí, muchas veces me quedo trabajando hasta tarde, o simplemente me pillo tal cogorza que soy incapaz de montar en mi moto. Cuando The King´s se estableció allí pensó en todo. Lo primero fue vallar todo el terreno, la seguridad es muy importante para nosotros. Luego crearon dos espacios totalmente diferenciados; por un lado, el taller de motos, bastante grande para que puedan trabajar todos los miembros, o al menos la mayoría, y por otro una casa de dos plantas.
La casa también la equiparon para poder atender a todas las necesidades que pudiera tener un integrante del club. Muchas habitaciones, de las que la mayoría tienen cuarto de baño, algún aseo aparte, cocina, una sala de reuniones y un salón preparado para montar juerguecitas: mesa de billar, dardos, barra, música, una mesa de póker donde desplumo a los chicos… Vamos, el paraíso.
La verja metálica está abierta, por el día la tenemos de esta forma para entrar y salir sin problema. Además, de cara a los clientes del taller es mejor que encuentren el lugar totalmente abierto, no vayan a pensar que está cerrado y se marchen. En cambio, por la noche nos gusta estar protegidos. Digamos que nuestro negocio, el no legal, nos hace tener algunos enemigos. Somos un poco maniáticos con la seguridad, pero según mi opinión eso es lo que nos mantiene vivos.
Llevo mi moto junto a las de los chicos y la aparco. Están casi todas, algún rezagado llegará tarde, vamos, lo normal. Quitó la llave, dejo el casco sobre el manillar y una vez que desmonto me estiro. No he dormido mucho, he pasado la noche en compañía, en muy buena para ser exactos, y tengo agujetas en sitios donde el gimnasio no sería capaz de causármelas. Debería estar cansada, pero no hay nada como un buen maratón de sexo para estar a tope.
—White, veo que el yogurín de anoche te ha puesto las pilas, menuda cara de felicidad traes.
Me giro y sonrío a Dustin, el mejor amigo de mi padre, que es como un tío para mí. Es un tipo duro que engaña con su porte entrañable; con esa barba blanca y ese cuerpo regordete al que dan ganas de abrazar. Es algo bueno, ya que nadie lo ve venir cuando el tío Dustin le pega un tiro en la sien.
—No lo sabes tú bien —contesto mientras le guiño un ojo y le doy un abrazo.
—Cada día estás más buena, Princess. ¿Cuándo vas a dejar a esa panda de niñatos y te vas a venir conmigo para que te enseñe lo que es un hombre de verdad? —Nos interrumpe una voz que me es familiar.
Miro por encima del hombro de Dustin y veo a Brandon, tan socarrón como siempre. Está muy bueno, es algo que tengo que reconocer, aunque me joda, pero no me lo tiraría ni aunque fuera el último hombre en Pircasen. Él lo sabe, pero le gusta jugar conmigo. Ese tira y afloja creo que se la pone dura.
Me suelto de mi tío postizo para acercarme a Brandon, sonriendo, moviendo mis caderas enfundadas en mi pantalón de cuero, sé que le gusta porque no aparta los ojos de ese punto. Me pongo frente a él, muy cerca. Con mi mano derecha subo por su esculpido pecho, el cual trabaja duramente con las pesas. Me humedezco mis labios rojos, él sonríe con anticipación. Con mi mano izquierda cojo sus pelotas fuertemente lo que hace que se encoja y se ponga a mi altura. Aprovecho el momento para susurrarle a su oído:
—Cuando seas un hombre de verdad.
Lo que iba a ser un susurro sale más alto de lo que esperaba y todos los hombres que están por aquí comienzan a reírse de Brandon.
Está rojo, no sé si por la ira o por el dolor de huevos que le estoy causando.
—¡Perra! —Es lo único que consigue contestar.
—Pero me quieres. —Beso su mejilla antes de soltar sus pelotas.
Los chicos intentan disimular las risas cuando les echo una fingida mirada reprobatoria.
—Vamos a la sala de juntas. —Les pido intentando no unirme a ellos con las risas.
Brandon me la devolverá, sin duda; lo estaré esperando. Mientras tanto disfruto con la pequeña victoria.
—Sí, jefa.
Van contestando todos los hombres, al menos los que no me odian por ocupar el puesto de mi padre mientras está de viaje. Algunos no pueden soportar que una mujer se siente en el puesto del jefe. Me gustaría que no fuera así, porque realmente los quiero como si fuéramos familia. Sin embargo, a la hora del trabajo me da igual lo que piensen, si alguno tiene algún problema se lo explicaré personalmente.
Todos van tomando asiento en la sala. En la banda hay moteros de todas las edades, hombres que llevan toda la vida dedicados a este mundo y novatos; aunque estos no se sientan a la mesa, ni siquiera se les permite estar presentes en las reuniones.
La mesa es de madera, en el centro tiene tallada una corona de rey con el nombre de la banda. Cuando no está mi padre, me siento en su sitio, presidiendo la reunión. Cuando sí que está, me siento a su lado.
—Hola, chicos, ¿puntos del día? ¿Dustin?
Dustin es el vicepresidente, la mano derecha de mi padre y, aunque todas las decisiones del club se aprueban por votación, siempre tengo muy en cuenta lo que él piensa.
—Anoche hubo un problema en la discoteca de Ice, por lo visto sus vigilantes de seguridad pillaron a varios que no eran de sus hombres pasando droga en el garito. Consiguieron atrapar a dos tipos, el resto escapó.
—¿Les han interrogado? ¿Han averiguado algo?
—Nada, Ice llamó esta mañana, quería hablar contigo. Le preocupa que alguien más este vendiendo droga en la ciudad, y más en su local, no quiere que pensemos que es ella o su gente.
—Yo nunca pensaría eso, sé que nos es leal. Cuando terminemos llamaré e iremos a hacerles un pequeño interrogatorio a los nuevos camellos de la ciudad.
—Tú no pensarías mal porque eres una mujer, y como tal eres blanda, por eso nunca podrás liderar la asociación.
Observo al que ha soltado esa perla por la boca, es Andrew; el hijo de Dustin con el cual no tiene ningún parecido, a veces pienso que la madre se los tuvo que poner bien puestos. Este es un gilipollas de los gordos. A sus treinta y cinco años tiene una ambición de poder que ni los más ancianos en la organización, si no fuera porque varios lo siguen y es el hijo de Dustin, posiblemente ya le habría pegado un tiro entre los ojos, tendría un problema menos.
Tengo que controlar la situación, si no llegará el día en que me harán un motín. Aunque algo me dice que, en algún momento, en un futuro no muy lejano, tendré que acabar con la vida de esa rata por mucho que eso le duela al que considero mi tío.
Todos me observan tensos, esperan mi respuesta y yo no me voy a hacer de rogar.
—Hola, Andrew, gracias por participar en la reunión —le digo mientras le pongo mi mejor sonrisa de «me importa tu opinión una mierda»—. Entiendo que pienses que para dirigir este club hay que tener un trozo de carne colgando entre las piernas.
Se escuchan risitas a mi alrededor, pero los ignoro, no rompo el contacto visual con Andrew.
—Pero te diré algo, eso que tenéis ahí abajo, y a lo que pensáis que todas las mujeres deberíamos idolatrar y levantar un altar en su honor, solo sirve para que cada vez que se os pone dura por ver un culo, se os baje toda la sangre del cerebro a esa zona y dejéis de pensar con claridad. Por lo que sí, considero que sí puedo dirigir el club sin ningún problema ya que no debo adorar a cada rato un badajo colgante. —Entonces caigo en que todos los integrantes de la banda son hombres—. Sin ofender, chicos.
—No te preocupes, jefa. —Oigo sin mirar de quién se trata y las risas que acompañan a su respuesta.
Andrew en cambio no parece tan divertido. Sé que se muerde la lengua por no liar el asunto más de lo que ya está. Él quiere destronarme, pero no es tan tonto, esperará el momento idóneo para hacerlo. Lo que no quita que de vez en cuando se venga arriba e intente ponerme en ridículo delante del resto. Pero aún no ha nacido un tío que consiga eso.
—Ahora bien, como te veo tan ocioso como para preocuparte de si dirijo o no a esta familia mientras los demás tenemos que tratar temas importantes de verdad, hasta que sepas comportarte como un adulto, vas a limpiar las motos de todos nosotros, incluso las de los aspirantes.
—¡Y una mierda!
—¡Andrew! —le reprende su padre.
—No te preocupes, Dustin, lo hará.
—No lo voy a hacer perr… —No le doy tiempo a continuar, la situación se puede calentar mucho y yo no tengo tanta paciencia.
—Andrew vas a limpiar las putas motos con un cepillo de dientes, las vas a dejar tan relucientes que me veré reflejada en ellas. ¿Me has entendido? —Noto la vena de mi cuello palpitar y ese tic no avecina nada bueno.
—¿Y si no qué?
Cierro los ojos, respiro profundamente antes de volver a abrirlos y poner mi mejor sonrisa.
—No te preocupes, Andrew, puedes retirarte. Si no tenemos ningún punto más del día, hemos terminado la reunión. Dustin, acompáñame a ver a Ice, el resto ocupaos del taller y de preparar la fiesta de bienvenida de mi padre. Esta noche lo celebraremos por todo lo alto.
Todos me miran debido a lo ocurrido hace tan solo unos segundos, no saben muy bien qué pensar, lo entiendo. Saben que por menos de eso soy capaz de vaciarle un cargador a un tío encima, pero es el hijo de Dustin, tendré que tomar otras medidas. Espero a que salgan todos menos mi tío, que aguarda para hablar conmigo.
—Lo siento, White, hablaré con él. Te prometo que te respetará. —Parece avergonzado de su propio hijo. Dios, cómo quiero a este hombre.
—No te preocupes, yo me encargo. Sabes que no puedo dejar que lo hagas tú por mí, si no nunca me respetarán.
Con él, mi padre y Tyler, mi mejor amigo, son con los únicos que hablo libremente de ese tipo de temas. Un líder debe ser fuerte, no debes dejar que vean tus flaquezas.
—Si le tienes que meter un balazo en el culo, y abrirle más el agujero, tienes mi consentimiento, niña.
—Lo tendré en cuenta. Dame diez minutos y nos vamos. —Le doy un abrazo a mi oso de peluche antes de salir a arreglar el tema de mi amigo Andrew.
No tengo que buscar mucho antes de encontrarlo. Mientras el resto de hombres está trabajando, el cabronazo ha cogido una cerveza y se ha tumbado en uno de los sofás del salón con los cojones descansando a gusto. Tengo que hacer acopio de toda mi paz interior para no ir y crujirle como si fuera un snack.
—Hola —saludo dulcemente.
—Grrr —esa es la única respuesta que recibo.
—Vamos, ¿tenemos que estar siempre como el perro y el gato? Aún recuerdo cuando lo pasábamos bien juntos.
Algo que realmente me gustaría poder olvidar. Nos criamos juntos, él era el chico mayor, guaperas y motero, que me volvió loca cuando era una adolescente y por el cual creé la regla de nunca enrollarme con uno de la banda. Perdí mi virginidad con él, estuvimos juntos unos años, hasta que me rompió el corazón y me di cuenta de que no era mi príncipe subido en una Harley. El cabrón se tiraba a todas las que podía en cuanto me daba la vuelta. Realmente en el grupo, la mayoría de ellos, aun casados, tenían sus escarceos amorosos, raro era el que era fiel a su novia, o esposa, pero yo era joven e ingenua y pensé que a mí me respetaría. Cuando lo descubrí le pegué un tiro y le di en la pierna, fallé, iba dirigido a su entrepierna. Desde entonces nunca fallo, ni en los tiros, ni en los hombres.
—Eso terminó cuando me pegaste un tiro, princesa —replica con una mueca.
—De eso hace ya diez años, no seas rencoroso. Éramos jóvenes, yo algo ingenua… Además, no olvidemos que algo de culpa tenías al no saber guardar tu polla en los pantalones. ¿No crees?
—Sí. —Se encoge de hombros antes de tomar otro trago de cerveza, veo en su rostro como se va relajando.
—Por lo que no veo por qué ahora no podríamos pasar un buen rato. ¿Qué me dices? —digo acercándome a su altura, dejando que mi camiseta blanca corta quede justo debajo de sus ojos y le dé una buena visión de mis tetas.
—Tú nunca te acuestas con nadie del club, son tus reglas —contesta tragando saliva mientras se recrea en las vistas de mi sujetador de encaje negro.
—Contigo ya me acosté, muchas veces, de muchas maneras, así que técnicamente no estaría rompiendo ninguna regla. ¿No?
No le hace falta nada más, me coge por mi pantalón de cuero y me hace caer sobre su cuerpo. Me sienta a horcajadas sobre su erección, parece que ya no está tan enfadado. Sus manos van directas a mis pechos por debajo de la camiseta y yo le dejo hacer mientras me restriego en su entrepierna. Bajo para atrapar sus labios con los míos y le oigo gemir contra mi boca. Lo miro mientras me besa disfrutando de cada roce de mi sexo sobre el suyo. Así que no le hago esperar y con una rapidez vertiginosa saco de la parte de atrás de mi chaleco de cuero mi pistola y la situó donde un segundo antes estaba restregándome. Él abre los ojos de sopetón cuando, en vez de sentir mi cálido y húmedo centro, siente el frío metal de mi pistola. Sonrió ante sus ojos que oscilan entre el deseo y el desconcierto.
—Ahora que ya tengo toda tu atención, Andrew, te voy a explicar un par de cositas. Asiente si me entiendes y recuerda que ya no fallo ningún disparo, no me gustaría quitarte la posibilidad de tener descendencia en un futuro.
Andrew asiente lentamente, no está enfadado, lo veo enmudecer bajo el tacto de mi pistola.
—Quiero que sepas que no te guardo rencor por lo que hiciste en el pasado, eso está pagado con el tiro que te pegué. Sin embargo, estoy muy enfadada con lo que estás haciendo en el presente. Puedo aceptar que quieras el puesto de jefe del club, muchos lo quieren, pero sabes que eso no va a suceder. No te he pegado un tiro antes por el amor que siento hacia tu padre, pero que no te vaya a matar no significa que no te vaya a dejar sin la hombría que tanto te enorgullece. ¿Me has entendido?
—Sí —dice, en su voz no hay un atisbo del chulo que he visto en la sala de reuniones unos minutos antes.
—Ahora, Andrew, vas a seguir mis órdenes porque mi padre me ha dejado al mando, y si algún día llega el momento en el que yo sea la jefa te puedes quedar para seguirme o marcharte, ese es tu problema, pero no volveré a avisarte. La próxima vez dispararé. No te mataré, pero te juro que desearás estar muerto cuando esparza trozos de tu preciosa polla por toda la sala de reuniones. ¿Te ha quedado claro lo que vas a hacer?
—Sí, White, voy a limpiar las motos de todos los integrantes de la banda.
—¿Y cómo lo harás? —pregunto acariciando sus partes con el cañón de mi Mágnum 44. Soy toda una clásica.
—Con mi cepillo de dientes. —Eso último le cuesta un poco más decirlo, pero lo hace, y yo estoy satisfecha.
—Perfecto. Si te consuela, mi moto solo la limpio yo. —Le doy un beso en la frente antes de guardarme de nuevo el arma en su funda dentro del chaleco y ponerme en pie—. Vamos.
Andrew se levanta algo más pálido de lo normal, se mete en el baño y sale rápidamente con un cubo de agua y jabón y su cepillo de dientes. A eso lo llamo yo un día perfecto.
Salimos al exterior en silencio y nos encaminamos hacia donde tenemos las motos. Dustin me espera montado en su Chopper. Todos los hombres que andan por allí, enzarzados en distintas tareas, se paran para mirar a Andrew y luego a mí, sin dar crédito a lo que ven sus ojos cuando se pone a limpiar la primera moto con su cepillo de dientes bajo un sol abrasador. Bien, es lo que necesito, que no crean que voy a permitir insurrecciones.
Llego junto a Dustin y me montó en mi Princess, no puede evitar preguntarme bastante perplejo.
—¿Cómo lo has hecho?
—Vamos, te lo cuento luego tomando una cerveza.
Él asiente y los dos reímos mientras suena el ronroneo de nuestras motos al encenderse. Sí, este va a ser un gran día.

Capítulo 2

White

La discoteca de Ice está en Wonderland, una reducida ciudad pegada a la nuestra, es tan pequeña que casi se considera la misma. Nosotros la consideramos de esa forma para los negocios y los ciudadanos siempre van allí de marcha ya que, aparte de un par de bares, en Apple City no hay mucha diversión.
Viene bien que esté a las afueras de la ciudad, es lo más adecuado ya que es un rascacielos de veinte plantas y, aunque lo tiene todo insonorizado, es un sitio que alberga tanta gente a diario que si fuera más céntrico sería bastante conflictivo. Por el día está cerrado, sin embargo, sé que estará allí. Ice tiene un ático de lujo en la última planta del edificio, desde donde controla su imperio.
Sonrió pensando en las juergas que me he pegado allí, aunque algunas estén algo borrosas. Ahora toca trabajar, así que alejo esos pensamientos de mi mente. Es un tema muy serio, si el cártel de Tinker Bell se entera de que hemos permitido que otros camellos metan las narices en su territorio, todos tendremos serios problemas. No es gente con la que te guste jugar. Nosotros llevamos muchísimos años haciendo de intermediarios para vender su droga en Apple City, y uno de nuestros principales distribuidores es Ice. Por eso es imperioso que lo arreglemos antes de que llegue a sus oídos.
Entramos por el garaje, y gracias a que nuestros cascos son rider, se nos ve la cara y la cámara nos puede hacer sin problema el reconocimiento facial, lo que nos da acceso libre. Digamos que Ice también es bastante maniática con el tema de la seguridad y tiene lo último en tecnología. Aparcamos las motos cerca de los ascensores, a esa hora el parking está tranquilo, solo los coches de seguridad y los deportivos de Ice; es una cabrona a la que le gusta la velocidad.
Subimos en el ascensor hasta la planta veinte, donde se encuentra su vivienda, en cuanto se abren las puertas nos está esperando. Lleva un vestido rojo ceñido y unos tacones del mismo color de quince centímetros. Cuando la ves por primera vez, con esos ojos tan grandes, azules, y ese pelo rubio de peluquería, piensas que es una muñeca de porcelana, pero cuando la conoces más, como yo conozco a Alice, sabes que es una perra salida del infierno; por eso somos tan buenas amigas.
—Hola, Barbie —la saludo porque sé que odia que la llame así.
—Hola, zorrasca. —Touché.
Nos medimos con la mirada. Ahí donde la ves parece inofensiva, pero alguna vez nos hemos dado de hostias por alguna cosa sin importancia, cuando yo iba borracha y ella puesta de setas, y reparte como la que más. Soy la primera en sonreír y ella no aguanta mucho más antes de darnos un abrazo, no nos vemos todo lo que nos gustaría con los trabajos que tenemos, pero cuando lo hacemos es como si no pasara el tiempo.
—¿Cómo va todo? Odio que nos veamos por temas así.
—Ya, yo también —contesta Ice—. La semana que viene, si tienes algún día libre, vente, nos emborrachamos y buscamos algún culito prieto con el que retozar.
—Hecho —le guiño un ojo a mi amiga mientras Dustin finge tos para no reírse.
—Perdona, Dustin, ¿cómo estás? —pregunta Ice.
—Bien, preciosa. ¿Te han dado muchos problemas los camellos? —pregunta mientras le da un abrazo. Es como un papá oso.
—Aparte de que no quieren hablar… No muchos. A ver si ahora están más colaboradores. Lo han intentado mis guardias, pero ya sabéis que hay cosas que, si quieres que salgan bien, las tienes que hacer tú misma. Y no quería que White se perdiera la diversión.
Me río y Dustin se pone la mano en la cara, sabe que por separado somos peligrosas, pero juntas somos imparables.
Alice se mete en el ascensor y la seguimos. Usa una llave en la cerradura que activa el mecanismo para bajar a una planta inferior al parking, a la cual solo puedes entrar de esa forma. A más profundidad, menos ruido; chica lista.
Una vez abajo compruebo que las paredes son de hormigón macizo, avanzamos por un pasillo sin puertas, al menos hasta la que hay situada al final. También tiene un cristal por donde se puede ver a dos tíos atados a unas sillas metálicas ancladas en el suelo, están bastante magullados, y si no fuera ella la que me asegurara que los ha pillado pasando droga me hubiera costado creerlo. No tienen para nada pinta de camellos. Llevan trajes caros, van afeitados, y estoy segura de que hace unas horas eran hasta guapos. Los tiene sentados y maniatados bajo la atenta mirada de un armario empotrado con cara de pocos amigos.
—¿Seguro que no has hecho ya tu magia con ellos? —pregunto al ver el estado de esos dos.
—No, te estaba esperando, sola no es tan divertido. Y los hombres no entienden mi sentido del humor. —Se encoge de hombros mientras mira con cara de sádica a aquellos dos tipejos por los que casi siento pena. Casi.
—¿No estarás colocada, no?
Tengo mucho cariño a mi amiga, pero no me gustan las drogas, aunque solo sean setas alucinógenas, y mucho menos a la hora de trabajar. Ahí dentro somos un equipo y un error, un descuido, puede poner la vida del otro en peligro.
—No, el conejo blanco me vuelve loca, no me concentraría, y estas cosas me gusta disfrutarlas.
El conejo blanco es lo que ella ve cuando va colocada, o eso es lo que me ha contado. La verdad es que me he reído mucho cuando hemos estado de borrachera en su ático viendo cómo intentaba cazar a un conejo invisible.
Me dedica una sonrisa antes de entrar en la sala.
—Quédate aquí, Dustin, si ves algo raro entra, pero si no mantente al margen. Sabes cómo es Ice.
Mi amigo asiente, sabe que Alice a la hora de este tipo de cosas solo confía en mí. Ni siquiera tortura con sus hombres. Digamos que es un poco maniática, por llamarlo de alguna manera suave.
Ice da una orden a su hombre y este abandona la sala cerrando la puerta tras de sí.
Nos situamos delante de los supuestos camellos que abren mucho los ojos con las nuevas vistas que tienen. Inocentes, si ellos supieran…
—Vaya, vaya. Nos han mandado a las putas más bonitas de este lugar para compensar el mal rato que hemos pasado.
Dice uno de ellos, el del pelo más claro de los dos con un traje color turquesa. Parece que aún tiene ganas de bromear después de todo. Tiene que haber gilipollas en todos los sitios. Pero no pasa nada, cuando termine con él no volverá a tener ganas de reírse nunca más.
—White, ¿nos ha llamado putas?
—Sí, Ice, eso parece.
Hace un ruido con la lengua en señal de disgusto.
—No me gusta nada esa palabra, es muy despectiva para las mujeres.
—Vaya, lo siento, ¿te he ofendido? Quizás no deberías vestirte como una si no quieres que te llamen así. —Está vez es el moreno de traje negro el que se envalentona.
Alice ensancha la sonrisa antes de separar las piernas y acariciarse por encima del vestido.
—Verás cuando veas la sorpresita que tengo entre las piernas.
Eso les gusta porque ambos sonríen aun con sus caras maltrechas.
—¿Sabéis por qué me llaman Ice?
—Será algún diminutivo, zorrita. —Cómo voy a disfrutar cortándoles la lengua en trocitos en cuanto nos cuenten lo que saben.
—Sí, realmente podría ser el diminutivo de Alice, pero no es por eso. —En ese momento se mete la mano entre los muslos y saca dos dagas que lleva escondidas en sus fundas—. Me llaman Ice porque corto como el hielo.
No sé si son los cuchillos o la cara con la que dice eso, pero a ninguno se le ocurre soltar ninguna gracia. Así que acompaño a mi amiga sacando las mías, que siempre me acompañan en sus fundas dentro de mi chaleco.
Me acerco y acaricio a uno de ellos pasando por su cara el filo de mi daga.
—Qué piel tan suave. Creo que me haré unas botas con ella. ¿Tú necesitas algo? —le pregunto a mi amiga.
—Un bolso me vendría perfecto. Empecemos.
—Sois unas putas psicópatas.
—Chist, esa lengua. Psicópatas sí, putas no.
Después de unas horas, algo sudadas y manchadas, abandonamos la sala con información y dos lenguas muy sucias en las manos. Es un trabajo duro, pero alguien lo tiene que hacer, y no puedo negar que he disfrutado castigando a esos cabrones que se piensan que las mujeres solo somos unas zorras y que solo servimos para que los hombres usen los agujeros que tenemos.
—¿Una cerveza? —nos pregunta Ice que tiene una pinta lamentable. Como la mía seguramente.
—Nosotros nunca decimos que no a una cerveza.
—Y una ducha, White, si vuelves así seguro que nos para la policía —observa Dustin.
Me miro y llevo toda la camiseta, los brazos e intuyo que la cara, llenos de sangre. Me encojo de hombros, el trabajo sucio es lo que tiene, siempre te manchas.
—Claro, dúchate en casa, te dejaré algo de ropa. —Miro a mi amiga de arriba abajo.
—No te ofendas, Ice, pero ¿tienes ropa normal? —Me mira como si no entendiera.
—¿Normal?
—Sí joder, ya me entiendes, que no parezca que me he escapado de un catálogo de modelos. Si aparezco así vestida en casa, tendré bromas por el resto de mi vida.
Lejos de ofenderse Alice empieza a reír y Dustin la acompaña imaginándose la cara de todos los chicos viendo a la Princess de la banda de aquella forma.
Después de unas cervezas, me he dado una ducha caliente con la que he intentado destensar los músculos de mi espalda sin éxito. Ice y Dustin me miran encantados cuando aparezco delante de ellos con la ropa que me ha prestado Alice. Un vestido negro que se ajusta a mi cuerpo como si fuera mi piel. Es muy corto, llevo tanga, pero me siento desnuda, por eso me he puesto encima mi chaleco, el cual he limpiado en el baño a conciencia —no pienso ir casi con las tetas fuera, solo me faltaba eso—, y mis botas de motera. Si me pongo también los zapatos que se pone mi amiga acabaré en el hospital para que me den puntos.
—Princess, estás guapísima —afirma Dustin.
—Venga, Ice, en serio, tienes que tener otra cosa. ¿Algo que uses para hacer deporte?
—Yo no hago deporte. ¿Me imaginas con un chándal de esos? —me dice como si hubiera perdido la cabeza totalmente.
—¿Un pijama? Prefiero ir en pijama.
—Duermo desnuda, así que eso te va a cubrir más. —Pongo los ojos en blanco—. Además, estás guapísima. Por una vez no pareces un machorro con esa ropa de motero. A los chicos les va a encantar.
Me paso una mano por la frente notando como se avecina un profundo dolor de cabeza. El club… Cuando me vean van a flipar, voy a tener cachondeo por el resto de mi vida. Tengo que recordar llevar siempre una muda en la moto, nunca sabes si vas a tener que torturar a alguien.
Mejor no pensarlo, tenemos que volver a casa, para que pueda cambiarme sin que me vea nadie, antes de que lleguen mi padre y Tyler. Cómo echo de menos a ese cabronazo. Es mi mejor amigo, nos hemos criado juntos. Su madre era una yonqui que murió al poco de nacer él, así que se crio en la asociación. Por desgracia su padre falleció en un tiroteo con una banda rival cuando aún éramos muy pequeños, así que mi padre lo crio como otro hijo más. Es como mi hermano y somos inseparables. Pero se ha ido de misión con mi padre a ampliar nuestros negocios de armas en otras ciudades, hace un mes que no lo veo y es como si me faltara mi otra mitad.
—Venga, anda, vámonos. —Dustin asiente, se nos ha hecho bastante tarde, las horas pasan volando cuando torturas a alguien.
—Gracias por venir y por confiar en mí, White. Si me necesitas para ir a ver a esa banda de moteros, sabes que estaré encantada de ayudar. —Y ahí está de nuevo su sonrisa sádica.
—Lo tendré en cuenta, nadie es tan buena como tú con los cuchillos. Por cierto, ¿qué has hecho con las lenguas?
—Se las he echado para cenar a las pirañas. —Me dice con esa sonrisa angelical que parece que nunca ha roto un plato.
—Mejor no preguntar qué más les das de comer —sonrío.
—Mejor.
Nos damos un abrazo rápido y le prometo que la semana que viene vendré para corrernos una juerga. Al estar mi padre podré permitirme un ratito de diversión. Volvemos al club, sin duda lo más difícil de todo ha sido montar en la moto con todo el «tema» prácticamente al aire.
Está todo muy silencioso, seguramente están todos en el salón preparando la fiesta sorpresa de mi padre. Voy a entrar por detrás para cambiarme antes de que alguno me vea.
—Dustin, te veo dentro. Me voy a cambiar, entraré por detrás.
—Perfecto, no tardes. Tu padre tiene que estar al llegar.
Le sonrió y me voy a encaminar hacia la parte trasera cuando todas las luces del patio se encienden y los chicos aparecen gritando: «¡Sorpresa!». Desde luego que menuda sorpresa. Me han pillado en bragas, casi literalmente. Empiezo a oír silbidos.
—Joder, jefa, si ese va a ser tu nuevo uniforme le voy a pedir al presi que te ponga ya al mando.
—Princess, normalmente estás buena, pero ahora estás brutal —grita otro.
Y así van saliendo varias bromas más de mis chicos. El calor recorre mi cuerpo, no soy vergonzosa, pero estos mamones me lo están poniendo bastante difícil.
—No seáis capullos, u os pienso dejar el culo con más agujeros que un colador.
—Si me disparas con ese modelito, creo que lo soportaré —dice otro.
Vale, vale, cómo me voy a enfadar si es normal que se rían, yo también lo haría si fuera otro al que le pasará lo mismo. Hasta los novatos se ríen y yo siento como el calor inunda mi cara. Cuando oigo el rugir de unas motos detrás de mí estoy segura de que son mi padre y los demás. Lo que me faltaba, ahora Tyler se va a reír un año de mí. Me giro para mirarlos, busco a mi padre entre los chicos, tengo muchas ganas de abrazarlo. Cuando por fin lo encuentro, ya que viene algo rezagado, hay algo que me desconcierta. Mi padre lleva paquete en la moto. ¿Quién coño es?

Si te quedas con ganas de más lo puedes conseguir en Amazon

Reseña Mi ex y otros zombies

Hoy os traigo la reseña de una novela muy divertida y que no te puedes perder. Si quieres saber más sigue leyendo.

Título: Mi ex y otros zombies
Autor: Kai Kalei, Helio Eika
Páginas:199
Género: comedia romántica, romántica contemporánea
Formato: E-book y papel
ISBIN/ASIN:B07KJV8RTW
Precio: Gratis en Kindle unlimited, E-book 1,99€ Papel 8,04€
Dónde comprar: Amazon

Portada:

Sinopsis:

La vida de Ana transcurre felizmente a pesar de la invasión zombi que ha sufrido el planeta, hasta que su jefa la echa del trabajo y unos zombis okupas la echan de su apartamento. Entonces se ve obligada a volver a casa de su madre en un pueblo remoto. Una vez allí, los acontecimientos se suceden sin descanso:
—Deberá acostumbrarse de nuevo a las excentricidades de su madre, una mujer dicharachera y optimista con una capacidad ilimitada para meterse en problemas.
—Se reencontrará con su exnovio que, aunque se ha convertido en zombi, sigue siendo tan pacífico como antes.
—Cuando huye de unos de los ligues que le ha endosado su madre, Ana conocerá a Álex, un atractivo miembro de la brigada antizombis, que se enamora de ella en cuanto la ve.
—Una vecina loca, un tendero cotilla, una misteriosa vidente, un maestro zombifulness, un cartero culturista… y muchos zombis que no son para nada lo que parecen.

Personajes:

Ana: nuestra protagonista. Una joven a la que le pasa de todo, le viene bien el refrán de si algo puede salir mal, saldrá mal. Pobrecita mía todo lo que tiene que pasar. Después de varios incidentes tendrá que volver al pueblo con su madre, que está como loca por qué se eche novio y la pone en situaciones donde Ana lo pasa fatal.

Alex: es agente de la Brigada anti zombies, un chico guapo y muy simpático que tendrá que echar mucho valor para superar varias situaciones con Ana.

En la novela hay muchos personajes muy divertidos e interesantes, pero dejo que los descubras leyendo la novela.

Opinión personal:

Tengo que admitir que sólo con leer la sinopsis dije lo voy a leer por qué seguro que me voy a reír y así fue. Una novela romántica pero sobre todo divertida. No puedes evitar reírte de la mala suerte que tiene Ana y las cosas disparatadas que le ocurren. Una novela que se lee rápido y te mantiene enganchada durante toda ella. No te defraudará adentrarte en la aventuras de Ana y los zombies.

Conclusión:

Os recomiendo que lo leáis si os gusta pasar un rato divertido con una novela. Para mí es muy importante el humor a la hora de leer una novela.

Alguna frase que me ha gustado:

—¡No puede ser! —exclamé estupefacta—. ¡Los zombis han ocupado mi piso!

Mi vecino recogió mi maleta de viaje del suelo y me la entregó.

—Toma, la vas a necesitar.

RESEÑA PRESO DE SU MIRADA ARWEN MCLANE

Título: Preso de su mirada
Autor: Arwen Mclane
Páginas: 161
Género: romántica sobrenatural
Formato: E-book y papel
ISBIN/ASIN:B07K8TYD11
Precio: Gratis en Kindle unlimited, E-book 2,99€ Papel 8.99€
Dónde comprar: Amazon

Portada:

Sinopsis:

Caleb, el Alfa de la manada Carras, sabe que su destino es estar solo. Cree que encontrar a su pareja es prácticamente imposible, ya que todo está en su contra.
Francisca Summers «Frankie», es una chica española, la cual viaja a Minessota para trabajar en la Fundación Carras como secretaria y traductora.
Siempre, en su infancia y adolescencia, tuvo problemas a causa de su «rasgo especial» y lo pasó muy mal. Por tanto, decide abandonar España y aceptar ese trabajo en el extranjero, dejando allí a sus padres y hermana. Solo quiere un cambio de aires y empezar de cero en una nueva ciudad, en un sitio donde nadie la conozca y no la puedan juzgar.
Pero lo que no se imagina, es el cambio que dará su vida, en cuanto atraviese las puertas de la Fundación Carras y conozca a su jefe, Caleb.

Personajes:

Caleb: Es un hombre fuerte, tiene que serlo ya que es el alfa de su manada. Es un hombre de negocios y feroz en la lucha, pero piensa que es imposible encontrar a su pareja de vida. ¿Tendrá razón?

Frankie:

Frankie es una chica española, una chica corriente como tú y como yo, al menos en casi todos los aspectos. Algo la ha hecho ser diferente toda su vida, incluso ha tenido una infancia difícil por ello, pero lo que ella siempre ha visto como un defecto quizá sea algo muy especial.

Opinión personal:

Es una novela de hombres lobo pero distinta a lo que he leído. Vas a encontrar una bonita historia de amor pero con muchas sorpresas. Donde ambas partes van a tener que luchar por estar juntos y por su vida. Una historia donde todo lo imposible se convierte en posible…

Conclusión:

Si te gusta la romántica paranormal es un libro que no te puedes perder por qué aunque hemos leído mucho sobre hombres lobo verás esta novela refrescante y mágico. No te la puedes perder.

Reseña Warlock Rachel RP

Título: Warlock

Autor: RACHEL RP

Páginas: 243

Género: Romántica, romántica paranormal

Formato: E-book y papel

ISBIN/ASIN: B07K7PQLKS

Precio: Gratis en Kindle unlimited, E-book 2,99€ papel 12.90€

Dónde comprar: http://amzn.eu/d/3Jpx3J7

Portada:

Sinopsis:

Aldara es una humana simple a la que le han arrebatado a quien más amaba, se lo llevaron sin más, ella no dudará en ir a buscarlo, aunque le cueste su libertad.

Duxlan va a convertirse en el próximo rey de Alfoz 1 y deberá elegir a las humanas simples que se convertirán en sus fuentes de energía. Se presentan todo tipo de mujeres, pero hay una que le ha llamado especialmente la atención. Una que no parece estar interesado en él. Pero eso va a cambiar, y él se encargará de ello.

Personajes:

Aldara: Es nuestra protagonista femenina, una mujer que ha crecido huyendo, escondiéndose de los Warlock con su amigo, su pareja, su amado Milo.
Es toda una luchadora y no se deja intimidar fácilmente, sin duda lo que más me ha gustado de ella es su sentido del amor.
En la historia nos encontraremos a una persona que es feliz con lo poco que tiene, pero que su vida da un giro completo y aun teniéndolo todo tendrá que seguir luchando para no perder el corazón.

Duxlan: Principe y próximo Rey de los Warlock, el día de su coronación podrá elegir entre varias humanas a sus próximas fuentes de energía, y aunque escoge a varias habrá una que llama especialmente su atención, es distinta a todas las mujeres que ha conocido. Aunque es el rey y puede tener lo que quiere… o casi todo ¿podrá conseguir el corazón de una mujer que ya tiene su corazón ocupado?

Opinión personal:

Es una novela que me leí del tirón, aparte de ser de romántica paranormal que es uno de mis géneros favoritos la pluma de la autora tiene mucho que ver, consigue escribir de forma que no se hace pesado a la vez que te tiene expectante de que ocurrirá, pero aparte de la bonita historia de amor, y la lucha por sobrevivir tengo que destacar el humor que esta autora pone en sus novelas y que te conquistara.

Conclusión:

No te puedes perder esta novela si quieres leer algo nuevo, refrescante, con acción, amor, lucha, magia que te mantendrá intrigado hasta el final.
¿Podrías enamorar de alguien que podría consumir tu energía vital?

Reseña Carrozas, calabazas y unos Manolos de Rose B. Loren

Hoy os traigo la reseña de Carrozas, calabazas y unos Manolos de Rose B. Loren no os la perdáis.

Título: Carrozas, calabazas y unos manolos (Contemporánea)
Autor: Rose B. Loren
Páginas: 327
Género: Romántica contemporánea, erótica.
Formato: E-book
ISBIN/ASIN: B07CQ9PJLK
Precio: E-book 1,99€
Dónde comprar:

http://amzn.eu/d/dAjQQ83

Portada:

Sinopsis:

Anne siempre había querido que su vida fuera como el cuento de Cenicienta, con una carroza y los zapatos de cristal, aunque sin calabazas, porque siente una aversión especial por ellas. Y por supuesto encontrar a su príncipe azul y tener ese final de «vivieron felices para siempre».
Cuando su padre falleció, ella quedó a cargo de su madrastra y sus dos hermanastras, quienes durante un tiempo la trataron como a una sirvienta.
Pero su suerte cambia cuando consigue trabajo como profesora en la Universidad de Oxford, aunque las cosas se tuercen cuando Noah, el jefe de su departamento, no deja de hacerle la vida imposible.
Su madrastra, por su parte, intentará arrebatarle la casa familiar. Y para colmo, Anne cometerá un grave error que puede poner en peligro toda su carrera laboral.
¿Podrá transformar su actual vida aparentemente desastrosa en un cuento de hadas? ¿Existen los finales felices como los de los cuentos con carrozas y zapatos de cristal?

Personajes:

Anne: Anne sin duda es una chica que describiría como fuerte, como en el cuento de cenicienta pierde a su padre y una madrastra horrible y sus hermanastras le harán la vida imposible. Esto la lleva a estudiar y a dar lo mejor de ella hasta que consigue un trabajo en la Universidad de Oxford, pero lo que no contaba es con Noah que en su momento fue un profesor que la tenía manía y ahora es su jefe. Así que más problemas añadidos. Ella siempre ha querido tener un final feliz, es decir un felices para siempre ¿Lo conseguirá?

Noah: Es el jefe del departamento donde trabaja Anne, llevaba años sin verla, aunque nunca se la ha podido sacar de la cabeza del todo. Ahora que tiene que aguantar su presencia a diario se promete a si mismo hacerle la vida imposible para que se vaya de la universidad. No puedo contar más…

Opinión personal:

Como indique en mi opinión de Amazon es un libro mágico, como leer cenicienta, pero en versión moderna. Durante la mayoría del libro he odiado al personaje de Noah porque es un hombre realmente insufrible pero la novela os dará muchas sorpresas. Está muy bien narrada, y encontraréis humor, momentos tristes, momentos de tensión y mucho amor.

Conclusión:

Os lo recomiendo 100% descubriréis una nueva versión de cenicienta, una chica como cualquiera de nosotros que sufre mucho por cumplir sus sueños en la vida. Acompáñala en este viaje, no te defraudara.

Reseña de Adam Carrington de Arwen Mclane

Título: Adam Carrington (serie Wolf Enterprises 2)
Autor: Arwen McLane
Páginas: 141
Género: Romántica contemporánea
Formato: E-book
Precio: 1,49$

Dónde comprar: https://litnet.com/es/book/adam-carrington-serie-wolf-enterprises-2-b78946

Portada:

Sinopsis:

Adam lo tenía claro. Iba en busca de «su destino», que no era otro que la mujer que hizo que su corazón se volviera a acelerar de nuevo, la mujer de la que, en poco tiempo y secretamente, se enamoró.
Así que lo abandonó todo, su hogar, su ciudad, su trabajo, sus amigos y partió rumbo a Texas sin mirar atrás.
Pero lo que no se esperaba es que un gran amor de su pasado apareciera inesperadamente, para amargarle la vida e interponerse en su relación con Cammy, la mujer a la que ama.
Adam vivirá momentos buenos y malos; pero el ayudar a una buena familia con grandes problemas, hará que el amor que tanto ansía tenga una oportunidad.

Personajes:

Adam: Es un hombre que te robara el corazón, es guapo, fuerte, pero sobre todo muy entrañable, de esos que te dan ganas de achuchar, es la sensación que a mí me transmite este personaje. Un hombre capaz de dejar todo por ir a buscar a la mujer que ama sin mirar atrás.

Cammy: Es una mujer fuerte, y con carácter que no se deja pisar por nada ni por nadie. Y que su vida cambiara por completo cuando Adam se presente en Texas buscándola.

Natasha: Es la ex pareja de Adam que consigue meterse de nuevo en su vida con la excusa de que necesita un trabajo, pero la cual nos traerá en esta novela muchas sorpresas y hasta aquí puedo leer.

Opinión personal:

Una novela que me ha gustado mucho, vais a encontrar la historia de amor entre Adam y Cammy y otras secundarias que no te dejaran indiferentes, os hará suspirar por ellos, pero no solo esto encontrareis momentos de verdadera tensión e intriga, de amor de pareja, familiar, de lucha… ¿Tendrá la pareja un final feliz? Lo tendréis que leer para descubrirlo.

Conclusión:
No te puedes perder esta novela donde vivirás la intensidad del amor, y os tendrá en un hilo por saber cómo se desenlaza esta historia de amor, celos, tensión, engaños un coctel de elementos que harán una maravillosa historia.

Reseña Tú me ves

Título: ¿Tú me ves?: La maldición de la casa Cavendish

Autor: Gemma Herrero Virto
Páginas: 495
Género: Fantasía, terror.
Formato: E-book y papel
ISBIN/ASIN: 978-1983281686
Precio: Gratis en Kindle unlimited, E-book 2,99€ Papel 16,90€
Dónde comprar: http://amzn.eu/d/7f6yB4j

Portada:

Sinopsis:

Algo oscuro pasea desde hace décadas por los pasillos de la casa Cavendish. La gente que ha visitado la mansión habla de ruidos, golpes, voces susurradas, pasos que no proceden de ningún sitio… Algunos cuentan que vieron sombras o que les pareció vislumbrar una figura a lo lejos, alguien escondido que les observaba… Otros sólo se atreven a comentar que sintieron un frío repentino, un aroma a flores muertas, una atmósfera opresiva que les impulsó a huir para no regresar. Sea como sea, todos saben que allí acecha algo oscuro, tenebroso y maldito. Incluso los expertos en parapsicología que la han estudiado desaconsejan la visita a la mansión y la consideran una de las casas más embrujadas de todo Estados Unidos.

Al, un joven escéptico que no cree en nada salvo en sus sueños y en su guitarra, se ve obligado a acudir a la mansión para acompañar a su familia, que ha sido contratada para terminar con los extraños acontecimientos que allí suceden. Ante el poder que exhiben los seres que la habitan, tendrán que pedirle ayuda a Eli, una joven bruja con el don de ver a los muertos y comunicarse con ellos, don que, hasta el momento, no le ha traído otra cosa más que problemas. ¿Serán capaces de unir sus fuerzas y terminar con la maldición de la casa Cavendish?

Personajes:

Eli: Es una joven bruja, la cual lo ha pasado muy mal en su joven vida. La gente la mira como un bicho raro, y las personas que le han importado la han hecho daño o la han utilizado. Tiene unos poderes impresionantes y es capaz de ver a los muertos. Una familia le pide ayuda para echar los espíritus atormentados de la mansión Cavendish ya que solos no pueden. Todos corren un grave peligro. ¿Será Eli capaz de salvarlos?

Al: un joven con una familia creyente en todos los temas místicos y fantasmas, y él es el único incrédulo que no cree en nada de aquello. Ese verano se verá arrastrado a una mansión embrujada por sus padres y su hermana, es lo último que le apetece hacer en el mundo, pero no le queda otro remedio. Una serie de sucesos le harán replantearse sus creencias. Y conocer a una chica como Eli más aún.

Opinión:

Me ha gustado mucho la novela, el género de terror sobre todo de fantasmas es mi favorito. Es una historia distinta donde viviréis desde sucesos paranormales hasta un romance, pero no uno cualquiera uno entre dos jóvenes totalmente diferentes.
Te tiene enganchado desde el principio ya que quieres saber en todo momento que les ocurrirá, no te lo puedes perder.

Conclusión:

Tienes que leerla, pero recuerda hacerlo con la luz apagada porque quizá tú también los ves.

Reseña No te apiades del devorador Lighling Tucker

Hoy traigo la reseña de un libro que no te puedes perder, no te decepcionará.

Título: No te apiades del Devorador
Autor: Lighling Tucker
Páginas: 446
Género: Romántica, paranormal
Formato: E-book y papel
ISBIN/ASIN: B07H2RBBDX
Precio: Gratis en Kindle unlimited, E-book 2,99€, Papel 17,57€
Dónde comprar: http://amzn.eu/d/dIXESrU

Portada:

Sinopsis:

Pixie Kendall Rey no esperaba que al llegar al hospital con su amiga Grace, que acababa de romper aguas, no la atendieran. Eso la obligó a recurrir al único lugar al que su madre siempre le había prohibido acudir: la base militar.
La sorpresa fue aún mayor cuando allí también se negaron a hacerlo. No podía rendirse y no tenían tiempo, así que decidió derribar la puerta de la base con su coche para así llamar la atención.
¡Y vaya si lo hizo! Provocando incluso que la inmovilizasen contra el capó.
El doctor Dane Frost no estaba teniendo el mejor de sus días y ver la puerta de la base saltar por los aires no lo mejoró. Corrió hacia allí para bloquear el ataque y se dio cuenta de que se trataba de una mujer que necesitaba ayuda urgente.
Al tocarla e inmovilizarla todo cambió.
¿Quién era esa mujer? ¿Qué la había llevado a cometer esa locura?
Ninguno de los dos estaba preparado para conocerse, pero el destino no da segundas oportunidades. Así pues, ambos pusieron la vida del otro del revés.
Son como nosotros; respiran y hablan como los humanos, pero son Devoradores de pecados. Perversos, peligrosos y con ansias de saciarse del lado oscuro de las personas. Miénteles y satisface su hambre.

Personajes:

Pixie: Tengo que decir que, aunque la mayoría de los personajes de esta saga son entrañables, Pixie es mi personaje femenino favorito, es fuerte, tiene coraje, y es toda una luchadora que daría hasta su propia vida por las personas que ama. Este personaje nos dará muchas sorpresas en este libro.
Ella termina en la base militar para ayudar a su amiga a que dé a luz, derriba la puerta y se encuentra con un Dane que no tiene un buen día y la reduce. Ella es desconfiada ¿Conseguirá Dane ganarse su confianza?

Dane: Es un hombre fuerte, y grande, y muy fiero si le provocan, pero a la vez es el personaje más tierno de la saga, esa combinación de guerrero y oso de peluche te vuelve loca. Conocerá a Pixie y su vida cambiará radicalmente, sabe que no puede contarle su secreto, pero a la vez no consigue apartarse de su lado.
¿Conseguirá no entregarle su corazón? Tendréis que leerlo para saberlo.

Opinión personal:

Bueno me he leído el libro en nada, porque me ha tenido enganchada completamente. La primera novela de esta saga, pero esta me ha encantada, me ha roto todos mis esquemas y ha hecho aflorar mis emociones. Me he reído, pero también he llorado como una magdalena. Una historia de amor preciosa, de muchas sorpresas, y de muchas emociones. Es de esas novelas que terminas de leer y no puedes empezar otra de forma inmediata porque aun tienes dentro ese sentimiento de pérdida por que ha terminado.

Conclusión:

Tengo que decir que la romántica sobrenatural es uno de mis géneros favoritos, y más cuando es algo novedoso como son los devoradores, solo os puedo decir que es un libro que no os podéis perder, que Pixie será vuestra heroína y que Dane os robara el corazón. Que preparéis el cuerpo para muchas risas, y un paquete de clínex. No te puedes perder No te apiades del devorador. ¡Pon un devorador en tu vida!

Alguna frase que me ha gustado:

-Soy médico, eso debería decirlo yo.
-No tienes pinta de eso.
-¿Y de qué tengo pinta?
-De portero del infierno.

Reseña El Karma del highlander Rose Gate

Hoy os traigo la reseña de otro libro que he leído hace poco y me ha gustado mucho. Lo comparto con vosotros.

Título: EL KARMA DEL HIGHLANDER
Autor: Rose Gate
Páginas: 513
Género: Romántica, erótica, time travel
Formato: E-book y papel
ISBIN/ASIN: B07FBMJ68H
Precio: Gratis en Kindle unlimited, E-book 4,09€, Papel 17,71€
Dónde comprar:

http://amzn.eu/d/9nvDAst

Portada:

Sinopsis:

Sarah Alcántara es una arpía consumada. Dueña de una de las principales editoriales de Romántica del país tiene un lema:
Si no tienes vagina, ni te pases por mi oficina.
A sus treinta y dos años, no tiene pareja. Los hombres en su vida solo tienen un cometido, darle placer una sola vez, después los expulsa de su vida. No los quiere cerca y por ello solo trabaja con mujeres y sus autoras son de sexo femenino.
El premio W Romantic Ediciones se acerca, quedan cinco días y no tiene manuscrito ganador. Sus chicas, o su aquelarre de brujas, como ella las llama, le insisten en que lea un manuscrito que ha caído en su poder, fuera de plazo y del cual todas están enamoradas.
Sarah jamás ha leído una historia que le haya hecho sentir tantas emociones. Aquel libro que narra la historia de un Highlander atormentado, cala hondo en ella. A partir de ese momento Kenan Mackenzie aparece en sus sueños para llenar de lujuria sus noches y hacer flaquear los cimientos de su perfecta existencia.
En la entrega de premios algo ocurre, algo que cambiará el rumbo de los acontecimientos y que marcará un antes y un después en la calculada vida de la protagonista.
Si te gustan las historias de escoceses, los saltos en el tiempo, crees en la magia y disfrutas con el erotismo. No puedes perderte el Karma del Highlander, una historia que te sorprenderá.

Personajes:

Sarah: Nuestro protagonista en esta novela es una mujer moderna, fuerte, independiente, trabajadora, y muy decidida en cuanto a hombres se refiere, no pasa más de una noche con ninguno. Ella trabaja en su propia editorial con su aquelarre como les gusta llamarse y es un sitio donde solo mujeres pueden trabajar. A partir de leer un manuscrito empieza a tener sueños húmedos con Kenan un highlander que quita el hipo.

Kenan: es profesor en la universidad, escoces y guapísimo, su vida cambiara de un día a otro cuando se tiene que embarcar en un viaje con Sarah y su aquelarre. Es un hombre comprometido, pero ¿Por qué siente esa atracción animal e imposible de ignorar por la arpía?

Brigitte: La prometida de Kenan. ¿Sabéis esas chicas que parecen una barbie? ¿Manipuladoras y que se agarran a un hombre por interés como una garrapata? Pues os presento a una de ellas, que hará cualquier cosa para conseguir lo que desea, pero al final me ha sorprendido mucho. Tendrás que leer el libro para saber que ocurre.

Opinión personal:

Tengo que deciros que los libros en los que aparecen Highlander son de mis favoritos. Me encanta trasportarme a esa época. En esta novela he encontrado una historia perfectamente narrada, documentada, e hilada. Sarah y Kenan no solo tendrán que luchar contra ese deseo irrefrenable que sienten, se enfrentaran a cosas mágicas, temas del destino y tendrán que arreglar cuentas pendientes con el Karma. Como le dije a la autora hacía años que no me reía tanto con una novela, he llorado, he estado intrigada, lo tiene todo.

Conclusión:

Saltos en el tiempo, amor, mucho humor, pasión a raudales es un libro que no te dejara indiferente. El Karma lleva falda y Kenan un Highlander tremendo se meterá en tus sueños para cumplir tus más oscuras fantasías. ¿Te atreves?

Alguna frase que me ha gustado:

-¿Estás lista? -dijo acercándose a la puerta.

-Claro -«Virgen de Guadalupe, ¡dame fuerzas para que no se la chupe!»

Con esta frase casi me ahogo de la risa.

Recomendaciones romántica erótica II

Tejido de favores: El sabor del poder

Autor/ra: Alex A. Moresti
Género: Romántica erótica.
Formato y precio: Papel 12,30€ y E-book 2,99€, gratis en Kindle unlimited
Páginas: 230
Comprar: http://amzn.eu/d/h354Dej

Sinopsis:

¿Hasta dónde serías capaz de llegar para vengar una traición?
Mi nombre es Gema Romero. Creía estar en el mejor momento de mi vida. Disfrutaba de los éxitos que en las facetas laboral y sentimental había logrado. Todo parecía irme bien hasta que mi esposo, Javier Márquez, fue elegido como candidato a la alcaldía.
Las ausencias de mi marido empezaron a ser habituales. Una tarde, cenando con una amiga, lo descubrí entrando en un motel a escondidas. No llevaba nuestro anillo de compromiso. Aunque en un principio me negué a creerlo estaba segura de que era él.
Guiada por mi instinto periodístico comencé a investigar y descubrí que estaba viviendo una mentira.
Herida en mi orgullo he decidido vengarme.
Mi plan de venganza me hace pedir ayuda a Stela Miró una mujer que me descoloca y que me hace sentir sumisa, acobardada. Una mujer que me introducirse en un mundo lleno de sombras, corrupción, traiciones, sexo y favores mutuos que tiende una madeja a mi alrededor de la que solo puedo salir siguiendo adelante. Cueste lo que cueste. Superando mis propios límites.
Nunca pensé que llegaría a hacer lo que he tenido que hacer. Nunca imaginé que los favores mueven el mundo. Nunca sospeché que la política fuera un nido de víboras hasta que me tocó enfrentarme a él.
Del amor al odio hay un paso. Del odio al amor un abismo imposible de salvar.
¿Y tú qué harías en mi lugar?

Blake Wolf (serie wolf Enterprises 1)

Autor/ra: Arwen McLane
Género: Romántica erótica.
Formato y precio: E-book gratis
Páginas: 166
Comprar: https://litnet.com/es/book/blake-wolf-serie-wolf-enterprises-1-b69506

Sinopsis:

Blake Wolf, es el CEO de una gran multinacional en la ciudad de Philadelphia. Es un hombre frío y poseedor de un duro corazón. No tiene piedad, ni siente lástima por nadie, ya que la vida se ensañó desde bien pequeño con él.
Elizabeth Jones, «Lissy», procede de un pequeño pueblo de Texas. No es una chica muy agraciada físicamente, y suele tener la autoestima bastante baja.
Lleva dos años trabajando para Blake, pero él, la trata fatal. Ya no sabe que hacer para que él vea que ella existe.

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